Hoy es un día más normal de entre semana, pero al mismo tiempo diferente. Estoy en casa a una hora inusual del día; y es como si esta mitad de semana fuera un paréntesis de un sólo día y que hago después de mucho tiempo; porque ayer terminó una etapa muy importante para mi.
En ese lapso pasaron muchas cosas; y aunque aprendí muchísimas cosas; había que seguir.
Mañana empiezo un ciclo nuevo. Parece que la vida me da la oportunidad de volver a mis inicios, pero aún así tengo nervios, y una sensación extraña (que supongo yo es normal por estarme enfrentando a algo nuevo); y no sé como explicarlo, es como en esas veces en que a pesar de que tomas una decisión y sabes que hiciste lo correcto, aún así tienes miedo a equivocarte... Pero bueno, equivocarse es parte de la vida, si no ¿cómo voy a aprender?
Yo confío en que me vaya muy bien en este nuevo inicio y me quiero enfocar en la ilusión que me produce el saber que más allá de cumplir con las tareas que se me encomienden, voy también a atrapar historias y cosas nuevas de las que pueda aprender y me inspiren a escribir historias (que es lo que más me gusta hacer).
Tengo un montón de cosas que resolver lo más pronto posible; no quiero dejar la escuela, y aunque sé que no va a ser tan sencillo, no le tengo miedo a eso, pero me quedo pensando en este "inter" o pausa que es como una especie de eslabón que en este momento está anclando mi pasado con el futuro, me veo a mi misma como alguien que al igual que todas las demás personas tiene problemas o asuntos que resolver, pero que en ese proceso no quiere perderse de las cosas que valen la pena; ni tampoco dejar de atrapar lo que a pesar de ser simple y sencillo, es lo que hace que los días ordinarios valgan la pena vivirse.
Mañana empieza una nueva etapa para mi, y me quedo pensando en que la vida es siempre eso, caminar por una carretera que aunque parece que siempre va a ser recta, de repente te va poniendo obstáculos que siempre tienes que tratar de sortear para poder seguir adelante. Las decisiones importantes o las cosas que uno hace, siempre son como ese punto del trayecto en el que de repente tienes frente a ti dos opciones distintas hacia donde seguir. Si te decides por una, muchas veces te puedes quedar pensando en: ¿Qué habría pasado si te hubieras ido por el otro camino?, o aunque sabes que haces lo correcto, al inclinarte por uno de esos dos caminos, a veces todo lo que hay detrás, personas, situaciones, alguna etapa de tu vida, etc. Te cuesta dejarlo atrás.
Siempre dicen que no debes aferrarte nunca ni a las personas, ni a una etapa, un objeto, etc., precisamente porque todo cambia siempre, lo que empieza acaba, y en nuestra cultura nunca nos enseñan eso y esa es la razón por la que sufrimos tanto cuando nos tenemos que desprender de algo.
Hoy yo quería escribir para plasmar como están las cosas conmigo, poner en orden mis pensamientos, pero a la par de quedarme analizando todo esto; pienso en que muy posiblemente en otros lados (en el momento mismo en que yo escribo esto), pueden existir muchas otras personas que sin importar las circunstancias a su alrededor; estén de pie frente a uno de esos cruces de camino y lo que decidan será determinante para su futuro.
Yo soy una persona demasiado ordinaria como para dar un consejo valioso; pero las cosas que escribo en esta etapa reciente de mi vida, trato de que le aporten algo positivo a quien me haga favor de leerlas; y por esa razón si alguna de esas personas llegara hasta aquí, me gustaría decirle lo mismo que yo pienso y repito desde el fondo de mi corazón, también para mi: Yo quiero tener fe, confiar en Dios y tratar de hacer todo lo mejor posible. La verdad es que el futuro nunca es seguro para nadie; así que ya mañana será otro día...
Entonces... pase lo que pase y aún cargando en la maleta con los problemas cotidanos (que no son nada comparado con los de otras personas que si pueden ser conflictos muy graves o sin solución); en alguna bolsita por ahí perdida o escondida dentro del alma, también van los sueños y hay que buscar la manera de que eso pese todavía más...
Por algo Dios nos tiene en este camino... Así que a echarle ganas...
Tengo un montón de cosas que resolver lo más pronto posible; no quiero dejar la escuela, y aunque sé que no va a ser tan sencillo, no le tengo miedo a eso, pero me quedo pensando en este "inter" o pausa que es como una especie de eslabón que en este momento está anclando mi pasado con el futuro, me veo a mi misma como alguien que al igual que todas las demás personas tiene problemas o asuntos que resolver, pero que en ese proceso no quiere perderse de las cosas que valen la pena; ni tampoco dejar de atrapar lo que a pesar de ser simple y sencillo, es lo que hace que los días ordinarios valgan la pena vivirse.
Mañana empieza una nueva etapa para mi, y me quedo pensando en que la vida es siempre eso, caminar por una carretera que aunque parece que siempre va a ser recta, de repente te va poniendo obstáculos que siempre tienes que tratar de sortear para poder seguir adelante. Las decisiones importantes o las cosas que uno hace, siempre son como ese punto del trayecto en el que de repente tienes frente a ti dos opciones distintas hacia donde seguir. Si te decides por una, muchas veces te puedes quedar pensando en: ¿Qué habría pasado si te hubieras ido por el otro camino?, o aunque sabes que haces lo correcto, al inclinarte por uno de esos dos caminos, a veces todo lo que hay detrás, personas, situaciones, alguna etapa de tu vida, etc. Te cuesta dejarlo atrás.
Siempre dicen que no debes aferrarte nunca ni a las personas, ni a una etapa, un objeto, etc., precisamente porque todo cambia siempre, lo que empieza acaba, y en nuestra cultura nunca nos enseñan eso y esa es la razón por la que sufrimos tanto cuando nos tenemos que desprender de algo.
Hoy yo quería escribir para plasmar como están las cosas conmigo, poner en orden mis pensamientos, pero a la par de quedarme analizando todo esto; pienso en que muy posiblemente en otros lados (en el momento mismo en que yo escribo esto), pueden existir muchas otras personas que sin importar las circunstancias a su alrededor; estén de pie frente a uno de esos cruces de camino y lo que decidan será determinante para su futuro.
Yo soy una persona demasiado ordinaria como para dar un consejo valioso; pero las cosas que escribo en esta etapa reciente de mi vida, trato de que le aporten algo positivo a quien me haga favor de leerlas; y por esa razón si alguna de esas personas llegara hasta aquí, me gustaría decirle lo mismo que yo pienso y repito desde el fondo de mi corazón, también para mi: Yo quiero tener fe, confiar en Dios y tratar de hacer todo lo mejor posible. La verdad es que el futuro nunca es seguro para nadie; así que ya mañana será otro día...
Entonces... pase lo que pase y aún cargando en la maleta con los problemas cotidanos (que no son nada comparado con los de otras personas que si pueden ser conflictos muy graves o sin solución); en alguna bolsita por ahí perdida o escondida dentro del alma, también van los sueños y hay que buscar la manera de que eso pese todavía más...
Por algo Dios nos tiene en este camino... Así que a echarle ganas...
Gracias por este día de tregua para meditar, reflexionar y agradecer por todo lo que he vivido hasta aquí.

mucha suerte en tu nuevo trabajo!! Todo saldrá más que bien, ya verás!!
ResponderEliminarQue bonita forma de reflexionar :). Te deseo lo mejor y estoy segura que te irá excelentemente bien, todo en el camino se nos presenta por algo no me queda duda. Disfruta el viaje :D. Te dejo un regalito en la aurora :)
ResponderEliminarUn abrazo!!!!!
Todo comienzo trae sus pros y contras y este principio debe ser bueno vas a ver que si.
ResponderEliminarRecuerda lo de siempre, el pasado ya fue, el futuro quien sabe y lo único que tienes es el hoy y tampoco está seguro así que cuídate mucho.
Besos.