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Mis Historias Sin Tí.

Hoy no te vi, ni tampoco te encontré... 
Por la mañana permanecí atenta en el camino por si te veía en la parada del transporte colectivo, y me fijé por si llegaba a descubrirte en los ojos de alguien que se cruzara en mi camino.

Pero eso no sucedió ayer, ni tampoco hoy. Volví a casa para encontrarme con el silencio. En el camino no pude comentar con nadie, de mi preocupación por no ver desde hace días afuera de su casa a la abuela que reparte bendiciones; ni tampoco tuve a quien contarle un sueño, ni pretexto alguno para envolverme del frío con sus brazos, cuando la madrugada trae la nostalgia que se materializa al disfrazarse de resfrío, y los vientos más gélidos que propician que la noche entera se quiera ir.

Pero no me dio tristeza, al contrario... Pensé en: ¿Qué pasaría si en lugar de ser este un día más en solitario, fuera uno menos en la cuenta retrospectiva que indica el tiempo que falta para encontrarte a ti?

No sé como serás y desde este punto ni siquiera te imagino. No soy capaz todavía de reconocerte a distancia o entre un millón de gente, pero estoy segura desde ahora de todo lo que te compartiré y mi alma será por ti capaz de albergar.

No sé cuanto tiempo falte, pero este día ya termina, pero en lugar de ausencia lo puedo convertir en una de las páginas que te cuenten mis historias sin ti.

En ellas prometo hablarte de todo lo que me dio esperanza cuando tú todavía no llegabas: de un niño que me sonrió en la calle, de la señora que se sentó a mi lado en el autobús y sin pena alguna me platicó toda su vida; la visión de la montaña delineada por un atardecer en rosa de invierno; el silencio de la madrugada en que podría decirte tanto sin pronunciar nada, y saber con exactitud como son tus rasgos sin necesidad de abrir los  ojos ni prender la luz.

Mis historias sin ti, serán todo lo que le pueda robar a la vida mientras te encuentro; lo que me convertirá no en una mejor persona, sino en aquella que sin saberlo tal vez necesitas tú.

Quizá a ti también te esté cincelando por dentro la vida y el tiempo; y hay veces que pienso en que a lo mejor te perdiste en el camino desde hace tanto, que en el trayecto te olvidaste que ibas al encuentro de alguien que desde siempre te buscaba...

Tal vez llegarás muy tarde para poder compartir algunas cosas o cabe la posibilidad también de que nunca llegues, por eso, sin importar cual sea la respuesta que sobre ti el destino tenga, en las páginas en las que tú no aparezcas quiero atrapar la historia de una mujer que siendo libre y honesta se aferró a la FE que tenía en el alma y logró ser feliz.

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