Miércoles 11 de Enero, 2012.
Onceavo día, y pasó algo que me dejó en esta última parte del día sumamente triste. Discutí por una tontería con una persona que quiero mucho, y si en ocasiones aclarar cosas de persona a persona resulta complicado, lo es todavía más cuando esa persona vive tan lejos...
Cuando pasan este tipo de cosas me desespero y experimento una gran frustración porque no puedo ir a su casa para explicarle mirándole a los ojos como está la onda y porque me siento como si fuera una persona incapaz de poder estar cerca de alguien, pero sobre todo porque este tipo de cosas me alejan todavía más que la distancia en kilómetros y me llevan a retroceder en muchas de las cosas que durante todos estos meses he estado trabajando.
No se trata de hacer hoy aquí una apología de eso, sólo me gustaría de verdad un día tener la oportunidad de hablar con esa persona y explicarle muchas cosas que obviamente por messenger y escribiendo no se puede...
Esta noche me quedo pensando en tantas cosas, y en que básicamente ¿qué le podría decir a alguien al final de un día difícil, cuando sucede algo que te pega duro por dentro y hace que te duela el corazón?... En los últimos días he estado reflexionando mucho acerca de que las personas que más amamos a veces nos enseñan las lecciones más difíciles que tenemos que asimilar y yo estoy consciente de que tengo que trabajar muchas cosas a nivel interior; pero sintiéndome culpable tampoco se puede avanzar mucho que digamos.
Como todos los días, le pido a Dios que me ayude con todo lo que a veces yo no puedo a nivel emocional y ojalá que por lo menos si las cosas no se arreglan se aclaren y podamos estar en paz.
Hasta mañana.

Dejar todo en manos de Dios siempre es la mejor respuesta a cualquier pregunta, entiendo tu frustración, pero con el tiempo todo se aclara, así que yo creo que con la disposición que muestras de crecer seguramente todo se resolverá de la mejor manera. :)
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