Jueves 5 de Enero, 2012.
Jueves ya, casi termina esta primer semana del 2012.
Hoy fue un día muy normal. Por la mañana me tocó cubrir una rueda de prensa de una fundación que va organizar un concierto para poder reunir fondos para crear un centro de integración infantil en un predio que en una colonia medio conflictiva les donó el municipio y donde en la actualidad están 5 "cascarones" ya muy deteriorados de pie de casa que fueron abandonados por completo.
Me quedé pensando mucho en lo ambicioso de su proyecto en tan pocos meses, pero al mismo tiempo se me hizo padre que un grupo de jóvenes por lo menos tenga la intención de hacer algo por esta ciudad que tanto lo necesita... Aparte ¿se vale soñar en grande no?... Ojalá que les vaya súper con ese proyecto, pero yo pienso que sí; porque los va apoyar Espinoza Paz (ese chavo se me hace muy lindo y sencillo), entonces el proyecto debe estar lleno de buena vibra y eso cuenta..
Fuera de eso el día se me fue en hacer "notas" para la edición de mañana, debido a eso el día fue muy ajetreado (porque había algunas para las que me faltaba información, una que ya había hecho se me perdió y tuve que volverla a hacer), pero bueno, la anécdota rescatable al final del día es:
Ayer, cuando fui a cubrir lo de la firma de autógrafos que mencionaba en el post pasado, como llegué demasiado temprano y no había comido, decidí aprovechar que en ese centro comercial (que es muy grande), hay una plaza de comidas; y mientras la firma de autógrafos comenzaba, decidí irme a comer algo rápido a ese lugar.
De regreso, por uno de los pasillos del mall; hay una pequeña isla donde venden helicópteros y aviones de control remoto, y ya me habían llamado la atención, y ayer me quedé embobada porque estaban probando uno (me imagino que para algún cliente) ¡y volaban padrísimo!
Hoy por la tarde, en el único ratito que platiqué con mi mejor amiga, ella me comentaba que le había comprado a su ahijado un helicóptero de control remoto para dárselo como regalo del Día de Reyes.
Ella estaba fascinada y me decía que es como una "niñota", y sí lo es, la verdad yo me divertí mucho en los poquitos días que me tocó convivir con ella allá en su país; y de pronto recordé también que ahora un poco antes de que llegara la Navidad, viendo los juguetes, hubo un día en que tuve así como que la idea loca de comprar unos trastecitos para jugar con mis sobrinos...
Al final del día el pensamiento que se quedó conmigo fue: Aquí en Cd. Juárez todos se hicieron grandes ya, y no hay alguien con quien jugar...
Sería padre encontrar un día otra vez alguien con quien poder volver a jugar como lo pude hacer en esos 18 únicos días que fueron padrísimos, y escaparme o esconderme por un ratito del adulto que llevo en mi disfraz exterior...
Ojalá pueda volver a tener oportunidad de volver a vivir eso.
¡Hasta mañana... Por lo pronto este día 5, ya voló!

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