Lunes 9 de Enero, 2012.
Inicio de semana, hoy mi día empezó muy temprano, desperté a las 4 de la mañana, (como ha venido sucediendo desde hace algún tiempo), pero hoy eso no es lo relevante.
¿Cómo estás tú? (que me estás leyendo en este momento), ¿Cómo te fue en el día?, y lo más importante: ¿Cómo estuviste de ánimo hoy?...
Te pregunto esto porque lo que queda de este noveno día del año, me gustaría gastármelo para escribir sobre algo o alguien que no sea yo.
En los blogs o en los diarios personales uno siempre habla de cosas a nivel personal, y es lo más lógico si tomamos en cuenta que uno sólo puede hablar o contar de lo que va viviendo o es su propia experiencia, pero pensando un poco en esa idea que a veces tengo acerca de que muchos de los pensamientos grises o negativos que de repente se instalan por dentro, se logran difuminar cuando te enfocas hacia lo que está a tu alrededor, y sobre todo, tal como el Dalai Lama lo ha afirmado un montón de veces, que la clave de la genuina felicidad radica en preocuparte por los demás, hacia eso enfoco hoy la página de este conteo de los primeros 12 días del año.
Hace algunos años, (como 6, para ser exactos); leí "El Libro Tibetano Sobre La Vida y La Muerte", de Sogyal Rimpoché, un monje budista; y una de las cosas que más me impactaron de ese libro fue una parte donde él afirmaba que siempre, todos los días debes orar por las personas que fallecen y mucho más aún por aquellas que mueren en condiciones violentas (algo que es muy válido y mucho más aún para nosotros que vivimos en estados de la república donde hay tanta violencia); pero bueno, el caso es que desde esa vez yo adopté la costumbre de llevar a la práctica esa recomendación, en cualquier momento del día y además le agregué un extra: rezar por los seres que recién están llegando al mundo también.
Esto no tiene nada que ver con religión ni tampoco se contrapone con las creencias de ninguna persona; puesto que yo siempre he pensado que cuando de corazón rezas por alguien, eso no le viene mal a nadie, pues a fin de cuentas un pensamiento positivo o una oración bien intencionada, puede tener un efecto positivo para la persona que la destinas, y pues bueno, partiendo de ese pensamiento, hoy estuve reflexionando mucho al respecto y llegué a la conclusión de que tal vez sea mucho más valioso no sólo escribir desde la perspectiva de lo que sucede y aprendo de las demás personas y de lo que en mis manos pudiera estar la capacidad de ayudarlas.
Hoy también escuché de camino al trabajo otro podcast con las clases de Kabbalah; y en ese cuarto audio decían lo siguiente:
-Cada noche, el alma de una persona se eleva, y recibe una visión (no todas las noches), dependiendo de las acciones que hizo en ese día, y esa información sirve para tomar decisiones en el futuro. Los sueños son como un sobre cerrado, necesitamos abrirlo y aprender a leer el mensaje.
Me quedé pensando todo el día en eso y en que de manera indirecta tal vez se relaciona con todo lo que expresé al inicio de la página de hoy, de que quizá el estar bien, radica en mirar hacia los demás y no tanto hacia uno mismo... En el caso de los sueños y esos impulsos que a veces nos llevan a realizar cosas o a hacer algo por alguien porque en el fondo del corazón te nace, es quizá esa conexión espiritual o ese mensaje en un sobre del que hablaban en el podcast que escuché hoy.
Para ya no hacer esto más largo, me encantaría no sólo poder hacer algo por alguien, sino escribir siempre desde esa perspectiva y creo que eso aportaría mucho más que si cuento algo personal. Yo todos los días me cuestiono ¿Si lo que hago le puede servir a alguien?; y al mismo tiempo siempre le pido a Dios que me ponga en el camino donde debo estar.
Un ejemplo de esto: yo me muero de ganas de verdad de ser madre desde hace un buen tiempo. Por muchas cuestiones hasta ahora no se me ha dado la posibilidad, y en este punto de mi vida lo veo como algo lejano (porque ni siquiera tengo una pareja); a lo mejor no estoy lista, o quizá Dios tiene otros planes para mi, pero más allá de lo que ÉL tenga reservado para mi, a veces pienso que si por alguna razón eso no está designado para mi, por lo menos me gustaría poder abrazar y darle todo mi amor de mamá (sin serlo); quizá a algún niño que haya nacido en circunstancias difíciles y carente de todo ese amor y ternura que todo niño necesita cuando recién llega al mundo... De verdad me encantaría eso... Ojalá si no llego a ser mamá se pueda hacer eso o por lo menos pueda encontrar una forma eficiente de ayudar a alguien durante el tiempo que me toque estar aquí.
Con ese pensamiento me quedo al final de este dia... Agradezco por esa reflexión, por esas ganas que tengo de dar lo mejor que puedo ser como persona y pues ojalá que más adelante pueda alimentar mi espiritu con algo de eso.
Buenas noches y hasta mañana...

mi ánimo anduvo bajo, (bendito SPM? je!), pero en éste momento de mi vida no hay lugar para andar con las pilas bajas por mucho tiempo, al menos no durante el día, que es cuando el crío necesita de toda mi atención y es interesante como verlo me las recarga un poco, al menos hasta que llega el relevo xD
ResponderEliminarLas cosas llegan cuando menos te lo esperas Tortuguita, ya verás que si es la voluntad de Dios, todo se acomodará para que puedas dar todo ese amor de mamá a un pequeño ser, ya sea de tu propia sangre o adoptado, solo es cuestión de esperar, creo que serás una muy buena mamá :)
Siempre recuerdo mucho eso de "los tiempos de Dios son perfectos", pues vaya que lo he vivido en carne propia, solo que la impaciencia nos gana la mayoría de las veces.
Un abrazo, me gusta mucho esta secuencia de posts :)