Sábado 7 de Enero, 2012.
Madrugada ya de Sábado, pero para mi es como si aún no terminara el día 7. Hoy no salí de casa, y aproveché que las cosas están todavía relativamente tranquilas respecto al trabajo, para ponerme a limpiar y escribir (que es lo que por lo regular hago durante el tiempo que tengo libre).
Hace rato, cuando todavía no oscurecía y estaba limpiando mi cuarto; me puse a pensar en que venir a escribir en este blog es como si de verdad, (tal como me lo imaginaba cuando era niña, todo un universo protegido debajo de las cobijas de mi cama); este espacio fuera de verdad como una pequeña casita en forma de "caparazón" o como la famosa cabaña de Hagrid (el de Harry Potter); en pocas palabras, y para ser más explícita, un pequeño refugio donde poder aislarme; para poder hacer una de las cosas que más disfruto y me apasionan: Escribir.
Tal vez sea un poco fantasioso plantearlo así, pero es como lo imagino. En cierta forma este es un espacio que nadie conoce, un lugar del que muy pocas personas saben; y al que quizá podría en un futuro llegar más gente, pero a fin de cuentas un sitio escondido donde nadie me conoce. (las personas que de verdad saben quien soy, hace mucho tiempo que dejaron de pasar por aquí); pero bueno, la idea en la que estuve pensando por la tarde fue esa; un espacio donde la única intención es escribir, hablar por medio de las letras de lo que estoy sintiendo o pensando en su momento; sin preocuparme en si es mucha o poca la gente que me lee (tal como surgió el primer blog).
Hoy me la he pasado en silencio y escribiendo durante la mayor parte del día. Aún no termino, pero de pronto, pensando todavía en las hojas amarillas del diario de papel del que hablaba hace apenas unos días atrás, se me ocurrió de pronto que, como todavía tengo varias hojas en blanco, podría aprovechar también uno de esos apartados entre las hojas de papel más grueso, para plasmar todo lo que escribí durante el viaje a México en el mes de Septiembre, pasado; y que obviamente no será parte de la famosa Bitácora de Viaje que siempre hago.
En esos días escribí varias cartas en las que contaba más a detalle sobre todo lo que pensaba o sentía durante esos días y al estar en los diversos lugares; y que la verdad no sé si algún día lleguen a destino. La idea de hacer eso se me ocurrió pensando un poco en las cosas que pondré entre las páginas amarillas; y como tengo muchos tickets de los lugares a los que fui, el itinerario de vuelo, y todas estas cartas, me pareció que para no perder todo eso; tal vez lo mejor sería "encapsularlo" entre las páginas del diario.
Tal vez sea una cursileria, pero a mi me gusta hacer eso... A lo mejor no pasan ni 100 años y mis diarios terminan en la basura; pero si no, si llegan a sobrevivir y algún día alguien revive lo que yo haya escrito; ojalá toda esa serie de cosas le ayuden a saber como era en realidad la persona que en otro tiempo escribió sobre todo eso.
Haber que más sale... Por lo pronto la noche es larga, y todavía hay varias cosas pendientes por plasmar.
Gracias por este séptimo día de un año que recién comienza...


Hola Tortuga Caramela, gracias por pasar a visitarme... Es muy bonito encontrar gente con la que uno comparte cosas o se identifica, como yo contigo ahora que dices lo mucho que te gusta escribir, y se nota. Mi blog también es lo mismo para mi, un lugar en donde puedo expresarme tal como soy, y que muy poca gente conoce... Tenía hace años un blog que era más público, pero con el paso del tiempo dejé de escribir ahí y también dejé de recibir comentarios. Abrí otro con una nueva identidad, y la única sobreviviente de los antiguos bloggers fue la "madre primeriza". Espero que me sigas visitando y por supuesto, yo seguiré pasando por aquí para descubrir que más sorpresas contiene ese caparazón ;)
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