Lunes 2 de Abril, 2012.
Lunes en casa, es ya abril, pero hoy es un día frío y desde ayer tenía ganas de estar aquí tranquila escribiendo, como en esas mañanas de Domingo que me encantan porque despierto y tan temprano me llenan de paz...
Ayer tenía ganas de contar muchas cosas, creo que eran tan "demasiadas" que hoy que ya por fin estoy aquí no sabría ni por donde empezar... Así que creo que escribiré imaginando que es un día de charla al final del día, tal vez en un lugar ideal o en el mundo imaginario, a la orilla de la playa, o en medio de una cabaña en el bosque, un refugio a donde llegar para contar lo bueno que pasó en el día, para agradecer cada respiro desde el instante mismo en que abriste los ojos, o sentirte bendecido por cada cosa encontrada en el camino y que te provocó un suspiro...
...Ok... Entonces imaginando que estoy así, ¿qué sería lo primero que compartiría hoy con alguien?, sentada en el suelo o frente a la chimenea, de esas que te dejan cálido el corazón y también las manos... Estando así compartiría tal vez un fragmento de un libro con una historia linda, o tal vez con la espalda recargada sobre almohadones, compartiría todas las historias que hasta ahora he llevado guardadas en los bolsillos de mis jeans, el papel dobladito en el que escribí las ganas que tengo de saber quiénes son los ángeles que me acompañan, y del inmenso deseo que tengo también de confiar, amar y creer sin miedo...
¿Sabes algo?... Le diría frente a frente, con la cabeza apoyada sobre el brazo y descifrando los rostros iluminados sólo por la calidez del fuego: Yo pienso que no he encontrado todo eso aún; porque yo no he cambiado, no me he esforzado ni tantito por ser una mejor persona... Han pasado tantas cosas en este tiempo, y quizá sea otro mi camino, tal vez no en esta vida, tal vez no en el presente, pero segura estoy de lo que hay en mi corazón.
Esa es la única certeza que tengo ahora, y todos los día valoro lo que tengo, incluso lo que no he podido dar, porque eso es lo que me hace ser una persona cálida, y darme cuenta de todo lo que hay en mi,
Hay otros días en que me gusta jugar a imaginar que todo lo que me duele, lo que me ha alejado de las personas que quiero se puede dejar y desprenderse, así sólo con proponérselo, y al siguiente, amanecer libre de cualquier pensamiento oscuro o sentimiento sombrío.
Eso es lo que compartiría hoy, y me quedaría dormida deseando que fuera en medio de un abrazo o bajo el abrigo del ala de un ángel.
Ojalá algún día en otro tiempo, o quizá en otra vida, lo pueda encontrar y merecer...
Por hoy el día se acaba y agradezco por las bendiciones y por todo lo bueno recibido hoy.

Más pronto de lo que imaginas, tendrás a tu lado a esa persona que tanto añoras.
ResponderEliminarUn abrazo.