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Regalos Imaginarios...

Hoy desperté con ganas de regalar 100 días de mi vida a través de las letras; amanecí soñando despierta con la idea de lanzar un mensaje embotellado para que sea abrazado por las olas mar, con la esperanza de que alguien al otro lado del océano, tal vez al paso de los días o los años lo encuentre sin esperarlo...

Sin importar el tiempo ni el espacio, me llenó el alma imaginar las cosas que podría compartir en letras, de qué manera abriría mi alma si tan sólo tuviera que escribir una simple carta que posteriormente podría ser encapsulada o lanzada hacia el espacio exterior.

Sin ir más lejos, sé exactamente qué y para quien plasmaría unas lineas que quedarían enrolladas en un pedazo de papel con destino al cielo, viajando a la velocidad con que se desplaza algo atado al cordel de un globo con helio.

Sé lo que de mi alma sería capaz de compartir para que fuera descubierto en el tiempo, si tuviese que guardarlo en un cofre cubierto con la arena en una playa desierta.... Tal vez lo haría con la misma fe y dulzura de quien redacta una nota que quedaría intencionalmente abandonada entre las páginas de cualquier libro, para que algún día llegara a la vida de alguien en el instante perfecto, justo cuando las palabras y la ternura se necesitan más...

Sólo alguien pasó por mi mente, tan sólo fue esa sensación de saber que sí, que en vida tuve la fortuna de saber que existe alguien en la tierra en quien puede se puede confiar con fe absoluta y con los ojos cerrados, de la misma manera que lo harías tú si hoy tuvieras que dejar abandonada una carta sobre la banca de un parque para regalarle un trozo de esperanza a alguien que quizá le hace falta un poco de fe.

Imagino que en este instante tu mente y tus pensamientos más impregnados de dulzura y magia ya han viajado muy lejos, incluso hasta puedes visualizar con los ojos abiertos a un mundo imaginario, todas y cada una de las cosas que tú mismo escribirías si tuvieras cualquiera de las opciones con las que en un día ordinario, puedes abrirle a alguien así tu corazón.

Los sueños a veces pueden compartirse en el interior de un sobre membretado, en un pedazo de hoja que acompañado de unas flores, se puede dejar a primera hora de la mañana atorado con una piedra en la ventana de alguien, para que el viento no se lleve lo que desde lo más profundo de ti, has querido revelar.

Y yo no sé si exista hoy en tu vida alguien a quien puedas darle todo eso... Tal vez aún no te encuentra, tal vez, no en esta vida coincidirá todavía contigo... Quizá el no encontrarlo nunca no necesariamente podría representar que estás en medio de una búsqueda equivocada, pues al final del día el simple hecho de imaginar la posibilidad de poder materializar todo esto, es la ruta más simple y más directa para en uno de esos días cuando no sucede nada y la esperanza se esconde, puedas retomar los sueños que se te han ido quedando olvidados en el camino...

No sé quien seas ni donde te encuentres, pero gracias hoy por inspirarme a escribir estas líneas para ti. 

Comentarios

  1. Que lindo post! creo que es muy importante tener a "alguien" a quien compartirle y abrir tu corazón, todos tenemos ese alguien, esa otra parte que mas que complemento es nuestro potenciador de cosas buenas :) Gracias por compartir tus pensamientos.

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  2. Me acaba de llegar tu botella con letras valiosas.

    Muchas gracias.

    ResponderEliminar
  3. en cada post envías al cibermundo botellas llenas de cosas para atesorar, la magia de este mundo no?

    me gusta la idea de un día poder encontrar una botella con un mensaje o una carta, en el momento en que sientes que estás por flaquear...

    que bueno que ese alguien te inspiró a escribir éstas letras, porque sin querer nos has tocado el corazón.

    un abrazo :)

    ResponderEliminar

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