Este
día no quiero hacer alguna reflexión, o hablar en primera persona, me gustaría
más escribir en voz alta (que es
como le llamo yo al hecho de plasmar lo que no comento en una charla común), y
estå relacionado con lo que estoy viviendo en este momento o es importante.
Creo
que lo comenté en febrero, unos meses después de que inicié con este blog, que
en diciembre del año pasado mi mejor amiga Vane y yo abrimos un perfil tributo
en Facebook para Soraya. En ese tiempo conocimos a una chica que estaba en la
fase final de un tratamiento para curarse del cáncer y desde entonces estuvimos
en contacto con ella, pero más que ayudarla, fuimos nosotras quienes aprendimos bastante por el
simple hecho de ser un gran ser humano y una chica con una fortaleza de espíritu
impresionante.
Ella
vive en Colombia y en estos meses que la he tratado (para mí en lo personal) se
ha convertido en una persona a la que le he tomado un gran aprecio y cariño. Es
muy joven, pero quizá el haber afrontado un problema tan fuerte la convirtió en
una persona muy madura para la edad que tiene y siempre que converso con ella,
soy yo quien se queda reflexionando acerca de muchas cosas y con un profundo
agradecimiento por todo lo que tengo y no tengo en este punto de mi vida…. En
pocas palabras diciendo: ¿y de qué me quejo yo?
Esta
chica es súper alegre, a pesar de que cuando estaba en pleno tratamiento, había
días que no se sentía nada bien, el buen humor y la actitud positiva nunca la
perdía, todas las veces que platicamos (vía Skype) a mi me hacía reír muchísimo
e incluso cuando hicimos la primer emisión radial del programa de radio: “De
Soraya y Algo más” (que surgió también de la gran respuesta que tuvimos en
Facebook), ella me estuvo ayudando con algunas cápsulas y promos preventivos
(porque tiene muy padre voz) y siento yo que eso le sirvió también en esos días
para distraerse, y en uno de los especiales de radio más recientes de Soraya,
estuvo súper contenta. Fue hermoso escucharla feliz.
Hago
referencia a ella, porque hasta hace apenas un par de semanas atrás, estábamos
muy contentas, porque después de una operación muy delicada a la que se sometió
durante el mes de junio y tras sus últimas sesiones de quimioterapia, logró
recuperarse y en estos últimos días su cabello ya ha estado creciendo y hasta
había conseguido un nuevo empleo, pero la semana pasada, ella tenía que ir a
una de las revisiones a las que tiene que estar sometiéndose con frecuencia, y
me comentó que estaba preocupada porque le habían encontrado algo en sus riñones.
Ya
no hablé con ella en los siguientes días, hasta el jueves de la semana pasada,
y me quedé helada porque después de que habíamos estado jugando con la idea de
celebrar que ya iba de salida de todo lo malo que lleva padeciendo desde hace
más de un año a consecuencia del cáncer, me dijo que al parecer sus riñones
estaban bien, pero que el médico que la atiende le había dicho que al parecer
el cáncer ha vuelto.
Me
quedé helada cuando me dijo eso, y hasta el momento en que escribo esto aún no
se sabe si eso sea cierto o no, al parecer le tienen que realizar algunos
estudios nuevamente para confirmarlo, pero ella evidentemente se puso muy
triste, y no ha querido ni siquiera comentarlo todavía con su familia para no
preocuparlos hasta no estar segura del diagnóstico final.
Todos
estos días me la he pasado pensando en ella… Es una chica con tanta entereza y
que a través del Facebook me ha venido a dar una gran lección de vida… Yo no sé
lo que pase con ella, y me imagino que yo, (al igual que el resto de las personas que la rodean), lo
único que deseamos es que no sea nada serio lo que está sucediendo con su
organismo y logre ya estar bien para retomar su vida que prácticamente ha
estado suspendida desde que empezó su batalla contra el cáncer.
Cuando
abrimos la cuenta de Facebook, la verdad yo no me imaginé nunca la repercusión
que eso tendría en la gente que a través de esa red social nos contacta. Primero
fue esta chica de Colombia y hace poco más de un mes, paso algo que también
quiero comentar hoy aquí.
La dinámica de esa cuenta es muy simple. Tanto Vane como yo actualizamos el Facebook, yo lo hago en la mañana y ella en la noche, pero en los días en que por algo Vane no puede, yo publico algo en la noche también.
Yo
nunca entro al chat (ni siquiera en mi cuenta personal), siempre lo desactivo y
en el caso del Facebook de Soraya, por las mañanas antes de irme al trabajo, yo
siempre subo alguna actualización, y uno de esos días de entre semana cuando
estaba haciendo eso, Vane dejó activado el chat y de pronto me habló una chica
que por la forma como lo hizo se notaba que estaba desesperada y me pedía los
datos de la “Fundación Soraya Cuerpo y Alma” (que es una organización que
surgió poco tiempo después de que ella murió y desde entonces han realizado una
labor muy importante en cuestión de prevención).
Para
no hacer esta historia tan larga, esta chica me dijo que nos había encontrado
buscando información, y decidió agregarnos porque estaba muy asustada, tenía
una bolita en uno de sus senos y tenía miedo de que pudiera ser algo grave.
Esa
mañana le pasé los datos de la fundación y el contacto, pero conversando con
ella, me di cuenta que era una chavita con otra serie de problemas muy gruesos detrás. Para empezar está en
plena adolescencia, es una chica “Emo” y por lo que me platicó es de esas
personas que cuando están deprimidas o tristes se provoca heridas a ella misma.
Esa
primera vez que hablamos a mí se me hizo tarde porque evidentemente bajo el
estado anímico que estaba, yo no le podía decir: “Ok ahí tienes los datos de la
fundación, llámalos y que tengas buen día, yo te dejo porque me voy a
trabajar”.
Al
parecer logré tranquilizarla, porque los siguientes días volvió de nuevo a
buscarnos, pero esta vez fue Vane quien estuvo más en contacto con ella. Yo por
cuestión de trabajo me desaparecí unos días, pero cuando pude hablar con Vane, me
dijo que le habíamos hecho mucho bien a esta chica, al grado de que al parecer
ya no se estaba cortando más y que por lo que ella percibía era una chava que
solamente estaba buscando quien la escuchara.
Desde
hace una o dos semanas más o menos yo he seguido en contacto con ella y además
de que los exámenes médicos fueron muy favorables respecto a lo del bulto que
se había detectado, ella misma me ha dicho que tanto Vane como yo hemos hecho
lo que varios psicólogos no han podido hacer con ella en bastante tiempo.
A
mí me impresiona eso, y la verdad me parece una responsabilidad muy grande,
porque ni Vane ni yo somos psicólogas, pero desde que abrimos ese perfil en
Facebook y estando Soraya de por medio siempre tuvimos claro que la intención era ayudar.
Mucha
gente nos busca por el libro, (que no es nada fácil de conseguirse), pero creo
que también le ha dado un toque muy distinto a todos los perfiles de esta red
social que casi siempre son muy superficiales, toda la serie de cosas que
publicamos en ese perfil: frases originales de Vane, algunas mías de vez en
cuando, fragmentos del libro de Soraya, algunas imágenes de ella cuando aún
vivía de las muchas que tenemos todavía guardadas, otras que no son
necesariamente de ella, pero que le ponemos su firma y van acompañadas de algún
texto positivo que es la parte que me toca a mi… ¡En fin!…
Es
un perfil de Facebook muy cálido, nosotras lo que queríamos es que hubiera un
sitio para los fans donde se pudiera compartir de todo y aparte pudiéramos
reunirnos más allá de los especiales que se hacen en el aniversario luctuoso de
Soraya o en la fecha que era su cumpleaños.
Tanto
el sitio oficial de Soraya como el foro lo dejaron morir –no sé por qué razón- y
en ese sentido, varias de las personas que nos han agregado en este tiempo al
perfil de Facebook, nos dicen que estamos haciendo un gran trabajo y que les
gusta mucho el sitio, pero más allá de eso yo me quedo pensando en todo lo que
ha sucedido desde entonces.
Siendo
sinceras por distintas cuestiones, ese Facebook es el único proyecto que en
este momento nos une a mí y a Vane (ella y yo ya no tenemos tanto contacto como
antes), el programa de radio es un proyecto muy hermoso, pero sigue en “stand
by”, la verdad yo ya no sé si se realice…
Pero
bueno, pienso mucho en la chica de Colombia y en esta otra niña que tiene
apenas 17 años y me doy cuenta de la enorme necesidad que tiene a veces la
gente de encontrar alguien que simplemente la escuche.
Yo
no tengo mucho tiempo, vivo al día respecto a muchas cosas, tengo problemas
como el común de la gente, y yo misma a veces no tengo ni la menor idea de qué
hacer con mi vida, pero me preocupa tanto lo que pase con estas dos chicas que
llegaron por alguna razón hasta nosotras, que a pesar de que yo no sea quizá la
persona más adecuada para brindar un consejo o tenga la capacidad para poder
hacer realmente algo por alguien, si escuchar simplemente lo que tengan para
decirme es de alguna utilidad, yo me voy a buscar siempre el tiempo para estar
ahí.
Vane
en ese sentido es igual. Ella es una persona muy solidaria y con unos valores
increíbles. Yo siempre le digo que a nosotras dos (independientemente de todo
lo que hemos pasado y las broncas que a veces propician que nos distanciemos),
por algo nos juntaron… Eso es un hecho, y pues quizá sí, ella tiene razón
cuando me dice que estar en algo donde Soraya esté implícita aunque sea en
esencia si es una gran responsabilidad.
Yo
no sé la verdad que pase con nosotros, ni con el Facebook. Hace como dos
semanas yo lo quise dejar por puras tonterías (lo reconozco), pero que a mí en
el fondo si me afectan mucho, pues
mi me puede muchísimo estar lejos de Vane, pero bueno ese ya es otro
tema fuera de todo esto…
El
caso es que yo llevaba ya varios días queriendo escribir sobre todo eso, porque
es algo importante que está pasando y en lo que he estado pensando mucho en
estos días.
En
lo personal pienso que más allá de “servir” (“Ayudar” es un término que me
viene demasiado grande); han sido estas dos chicas las que me han ayudado a mí,
en el sentido de que el experimentar ser útil para alguien después de tanto
tiempo, es algo que llena mucho por dentro –yo en lo personal necesito mucho de
eso- y por ejemplo en el caso de esta niña, el darme cuenta que me busca y le
hace bien hablar conmigo y tanto lo que Vane y yo le hemos dado en este tiempo,
eso ha repercutido de manera positiva en ella, me llena mucho el corazón por
dentro.
Por
lo pronto sigo atenta a lo que viene y pues independientemente de lo que pase
con esa cuenta, ya iré contando lo
que suceda más adelante.
Gracias
por este aprendizaje que guardo como algo valioso adentro de mi caparazón.



que bien tener la oportunidad de ayudar a alguien con algo tan importante y "simple" como escuchar.
ResponderEliminara veces solo necesitamos sacar todo lo que traemos para empezar a ver las cosas de otra manera o encontrar el camino hacia una probable solución.
que padre ser un instrumento por medio del cual Soraya se hace presente para ayudar a los demás :)
un abrazo tortuguis :)
Que padre eso de la página, nunca se sabe de qué maneras se puede uno conectar con la gente, hacer amistad, servir, ayudar de alguna manera... es una experiencia hermosa y enriquecedora eso de poder servir a otra persona y ayudarle en cierto momento de su vida, es una sensación de plenitud que no se compara con nada (al menos así lo he vivido yo) y que padre que se estén presentando las oportunidades para que ustedes puedan hacerlo a través de una página dedicada a soraya, que seguramente esta interviniendo en que así sea. Felicidades, y sigan con ese proyecto :)
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