El viernes que acaba de pasar, el blog de La Tortuga Caramela cumplió un año.
Es muy curioso, porque siento como si no fuera tanto tiempo, es como si después de 7 años en el ciberespacio, apenas ayer hubiera tomado la decisión de abrir un blog nuevo utilizando un pseudónimo.
Recuerdo que después de pensarlo mucho, abrí la cuenta una tarde regresando del trabajo, en el camino a casa ya lo había decidido y lo primero que hice fue enviar un mensaje de texto para avisarle a mi mejor amiga. (tristemente ella estuvo sólo en los primeros posts, y después de eso ya nunca más volvió por aquí).
La idea que yo tenía cuando abrí este blog, era hablar en forma más personal y expresar las cosas que pienso y siento de manera mucho más libre, pues para bien o para mal, en el otro blog que es más abierto y público (porque me leen varias personas que me conocen de hace años), yo ya no podía expresar o hablar sobre cosas demasiado personales. Algunas veces que lo hice me metí en problemas, y precisamente el deseo de terminar con todo eso y desahogar lo que a veces llevo dentro, de la única manera lo sé hacer: escribiendo; fue lo que dio origen al espacio de este personaje tan duro por fuera y tan frágil por dentro.
Este espacio lo visita muy poquita gente, y de corazón les agradezco a quienes han estado desde el primer post y que hasta la fecha se asoman al interior de mi caparazón para conocer mis historias.
Si bien es cierto que en este espacio he compartido cosas muy personales, creo que no me he "soltado" del todo y hay cosas de las que aún no me atrevo a hablar...
Yo no sé si más adelante lo haga, o si el blog cambie (tal como sucedió con mi primer blog que es totalmente público). Lo único que tengo muy claro es que sé que mientras Dios lo permita voy a seguir escribiendo y me gustaría a veces que no todas las páginas fueran tan grises o tristes, más bien, que sin ningún afán de presunción o pretensión de ser un ejemplo para alguien -porque estoy muy lejos de serlo-, me gustaría que quienes me leen percibieran nada más la esencia de una persona sensible que únicamente busca compartir lo que hay en su corazón; y si en su momento eso le puede aportar algo a cualquier persona que llegue hasta este espacio, eso será ya un gran logro.
Uno siempre hace planes, pero si algo he aprendido en estos últimos tres años es que nada es permanente y la vida es muy cambiante... No tengo idea de qué pasará más adelante, pero gracias por este primer año de ser La Tortuga Caramela, que definitivamente no hubiera sido posible sin las personas que al leerme me acompañan aquí. Gracias a cada una de esas personas, y mientras sea así, una historia se seguirá escribiendo en este espacio.
¡Feliz Aniversario Bloguero!
Muchas felicidades Tortuga!! la verdad que ha sido algo muy bonito haber encontrado este espacio, y curiosamente mi blog también es un espacio secreto, por lo mismo que dices, (tengo otros blogs en los que ya era incómodo hablar de cosas demasiado personales)y pues ese espacio se convierte en un refugio, ojalá que sigas escribiendo aquí, y que sea un desahogo de todo lo que llevas dentro, a mi en lo personal me gusta conocer el interior de las personas, y me doy cuenta de que en el fondo todos somos muy parecidos... te deseo muchos años más de escritura y emociones enriquecedoras :)
ResponderEliminarMuchas felicidades little turttle!!! comparto el sentimiento de no poder hablar abiertamente en un blog donde no se tenga un pseudónimo pues luego empiezan a cuestionar lo que uno escribe y bueno, en fin!
ResponderEliminarMe da mucho gusto haber sido de las invitadas a éste espacio y poder venir a leer a ese ser sensible por dentro y con caparazón por fuera, no siempre ando por acá pero sabes que de corazón estoy contigo y en cuanto tengo la oportunidad me manifiesto por acá.
Un abrazo bien grande y que sean muchos años más! (y si luego ya no te sientes cómoda en éste pues abres otro y así at infinitum, el chiste es sacar lo que trae uno ahi atorado).