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Como conseguir trabajo y no morir en el intento...



Después de dos meses desempleada, ¡por fin conseguí trabajo!, apenas el jueves pasado comencé. La verdad es que ya estaba muy desesperada y ayer, recapitulando un poco todo lo que pasó desde el momento en que me corrieron del periódico, hasta hace poco menos de una semana en que me cayó este empleo, muchas cosas pasaron, empezando por las subidas y bajadas emocionales, los problemas económicos que se fueron haciendo como bola de nieve, pero creo que lo más fuerte de todo esto fue haber parado de trancazo después de más de 10 años de estar trabajando en los medios, lo que fue una vez más una lección muy fuerte de desapego para mi.

Obvio, lo primero que hice en cuanto perdí mi empleo, fue buscar reacomodarme en algún otro medio de comunicación, pero además de que en esta ciudad son pocos los medios que existen, para poder entrar necesitas una "palanca" (así era desde mi época de estudiante de universidad); pero además de eso, yo tenía dos desventajas muy grandes: mi edad y el estar titulada, sobre todo esto último, en lugar de ser un plus, me complicó todavía más las cosas.

Cuando vi que ya no podía encontrar empleo en ningún medio, el plan fue comenzar a buscar en donde fuera, y así apliqué para todas las vacantes habidas y por haber que se puedan imaginar: auxiliar administrativo, en restaurantes como mesera, como recepcionista, en universidades, pero en todos los lugares la respuesta era la misma: "Estás muy preparada, no te podemos ofrecer mucho" y aunque yo les decía que yo no estaba pidiendo "las perlas de la Virgen", ni estaba buscando empleo de lo que yo estudié, ya en cuanto veía que me decían: "Luego te llamamos", era señal de que iba a suceder exactamente lo contrario.

Yo tengo 37 años, y en nuestro país, -yo no entiendo porque- a esa edad ya eres demasiado viejo para trabajar en cualquier lugar. De todos los empleos para los que apliqué, saltaron dos posibilidades que me dejaron un gran aprendizaje. Uno fue en una escuela donde ofrecen preparatoria y carrera profesional a un bajo costo (obviamente para personas que trabajan y tienen pocos ingresos).

El gancho para que la gente fuera (y en el que yo también caí), fue un anuncio que decía que necesitaban profesionistas para dar clases en esa escuela. El primer día que fui, había como 10 personas, y finalmente de todos quedamos como 3, porque el empleo que en realidad ofrecían ahí era vendiendo inscripciones para esa escuela (claro que si decían que eran ventas, nadie iba a ir),  pero el plan era que al trabajar con ellos, uno consiguiera a los chavos que no aceptan en otras escuelas de más prestigio o en las maquiladoras, para la gente que quiere seguir estudiando, pero no tiene mucho tiempo para ir a clases.

Según como nos lo pintó el director de la escuela, el plan era muy atractivo y podías ganar mucho dinero, el sistema era como tipo pirámide, en el que cada vendedor nuevo tenía que lograr 5 inscripciones semanales, para que los asesores de esos vendedores empezaran a ganar también... Hasta ahí todo muy bien, pero el problema era que no pagaban ningún tipo de sueldo base, no daban ningún tipo de prestación ni mucho menos alguna compensación para gasolina.

El sueldo era pagado obvio por el alumno, una vez que este cubría el costo de la inscripción, que era como un total de $1,500 algo así, pero como les daban facilidades, por ser gente de escasos recursos, los chavos podían pagar 500, 200 pesos y obvio eso era lo que te llevabas, y eso no sucedía hasta que quedara cubierta completamente la cantidad total... Si lograbas varias inscripciones estaba muy bien...  ¿Pero y si no? era evidente que para poder vender tenías que estar prácticamente todo el día en la calle, tocando puerta por puerta o tratando de que te dieran acceso los de recursos humanos en las empresas... ¿y mientras?...

Hice la lucha un fin de semana y cuando vi que podía tardarme hasta un mes gastando nada más gasolina... dije como dice un amigo: "Tenkius bays"... Fui y muy mona les dije que lo había pensado mejor y eso no era para mi.

Después de eso, apliqué para otro empleo como auxiliar en una guardería, para ese entonces ya tenía un mes sin empleo y ya se me había acabado el dinero de mi liquidación. Lo que más  me sorprendió cuando fui a ver esa vacante, fue que había más de 20 personas que aspiraban al empleo... Lo que me hizo comprobar que realmente la situación de desempleo es muy grave, porque había desde chavas jóvenes, hasta señoras y chicas que de verdad habían estudiado la carrera de educación.

La guardería que había publicado el aviso en el periódico resultó que era propiedad de una maestra que me dio a mi clases de la materia de Televisión en la universidad. Esa maestra se casó con un tipo que es muy influyente y llegó a ser representante del gobernador aquí en la ciudad donde vivo y hacía poco tiempo que les habían hecho grilla porque precisamente cuando este señor estuvo metido un par de años antes en la administración municipal, como jefe de comunicación social, dejaron endeudado al cabildo y además lo acusaban de que curiosamente, durante esa gestión, los apoyos económicos que el gobierno da para las guarderías, se habían destinado misteriosamente todos a la guardería que administraba la esposa de este señor (y que era mi maestra)....

La verdad yo no sé si eso sea cierto, lo que si puedo decir es que este señor era muy prepotente, a mi me tocó tratarlo (no directamente) porque compraba publicidad para gobierno municipal, en la productora donde yo trabajaba hasta antes de estar en el periódico, y además de que exigía demasiado y pedía las cosas "para ayer", a la hora de pagar se hacía pato, eran demasiados trámites para poder cobrar un cheque y quedó debiendo muchísimo dinero a la productora... Pero bueno, eso es harina de otro costal...

Volviendo al tema del trabajo, la verdad me pareció una burla, porque el trabajo con niños no es nada fácil, era demasiado matado, desde las 7 de la mañana: ¿y saben cuánto pagaban?: $1,100 pesos, pero a la quincena... Si por semana es poco, ¿se imaginan que puede hacer una persona con esa cantidad cada quince días?

El día que fui a esa entrevista, salí de ahí muy triste. Tuve que esperar más de 2 horas para que me tocara entrar a entrevista y salí toda desanimada, porque después de varias semanas buscando empleo, cuando vi la fila de gente que había, fue cuando me di cuenta que las empresas se aprovechan de que ahorita casi no hay empleo y la gente tiene de verdad necesidad de trabajar.

Durante las siguientes semanas seguí repartiendo currículums como si fueran dulces y comencé a aplicar en cosas que ni al caso, y para estas alturas ya de plano tuve que contar mentiras al llenar las solicitudes de empleo diciendo que solamente había estudiado hasta la prepa.

En ese lapso me batearon de la mayoría de los lugares a donde fui, y un fin de semana me llegó un correo electrónico de uno de los portales de búsqueda de empleo donde apliqué desde finales de agosto, y donde me notificaban que una empresa se había interesado en mi currículum. El correo no revelaba casi nada, y nada más mencionaba que me citaban el siguiente lunes para una entrevista.

Ni me emocioné, porque fueron tantos los currículums que envié, que la verdad ni recordaba ni de que empresa se trataba. El siguiente lunes fui, y resultó ser una escuela de inglés. En esa primer entrevista te decían que la empresa era filial de un corporativo de Colombia que tiene varias empresas de diferentes giros, y pues te ofrecían un puesto en alguna de ellas (pero no decían cuál), el requisito era estar toda una semana completa en capacitación para explicarte bien todo el movimiento de la compañía y de paso evaluarte para ver si podías o no quedarte con el empleo.

De un total de como 6 personas, quedaron 3 hombres y yo. Yo decidí ir, porque no tenía en ese momento ninguna oferta de trabajo y esta podía ser una posibilidad -aunque eso representaba perder una semana más en la búsqueda de empleo- 

El famoso curso era de 9 de la mañana a 2 de la tarde y pues ya al paso de los días nos fueron revelando poco a poco de que se trataba y no era otra cosa más que vender cursos de inglés (al igual que en la otra escuela, tu ingreso dependía de cuántas inscripciones lograras). El método para vender era muy atractivo, estaba basado en musicoterapia y lo que lo hacía diferente de otros cursos era la garantía de que supuestamente con el sistema de esa escuela, ya en 8 meses una persona lograba ser bilíngüe.

Yo creo que la escuela si era buena. Nos mostraron varias cartas testimonio, de personas que habían estudiado ahí. Me llamó mucho la atención la de una ama de casa que decía que ella estaba muy agradecida con ese sistema de inglés porque gracias a eso ahora podía ayudar a sus hijos con sus tareas. Había una de un sacerdote, gente de maquiladoras, y sí, tal vez todo esto era cierto.

Yo me puse a investigar costos, y haciendo un comparativo con otras escuelas como el Tec de Monterrey y la Universidad Autónoma, que tiene su centro de lenguas, el curso de ellos si era mucho más accesible y en mucho menos tiempo, pero aún así no dejaba de ser caro, y la ganancia para quien vendiera era -como ya dije- el costo de inscripción, que andaba en un poco más de 2 mil pesos.

Eso era lo que se me hacía difícil lograr, porque el cliente te tenía que soltar esa cantidad al contado y para poder inscribirse y creo yo que un empleado de maquiladora (que no tenga ningún puesto a nivel gerencial), evidentemente no te suelta esa cantidad de trancazo; porque por mucho que el aprender inglés sea una inversión a largo plazo, la gente que ya tiene hijos y otros gastos, la piensa para gastarse esa cantidad.

Conforme fueron avanzando los días de esa semana, yo seguí yendo al curso, pero iba sin ganas... Había algo... No se qué, que de plano no me latía, pero decidí que iba a tomar lo que ellos me ofrecían porque ya me urgía encontrar trabajo; pero no sé, no me sentía a gusto...

El último día que estuvimos en el famoso curso, que ya nos explicaron las prestaciones que ellos daban y el sistema de comisiones, yo terminé antes que todos lo que estábamos haciendo y me fui a mi casa, pensando en que por desesperación estaba a punto de meterme en un trabajo que ni siquiera sabía hacer.

Al siguiente día amanecí enferma, y ya no fui a la última capacitación, pero le llamé a la persona que nos estaba dando el entrenamiento mucho antes de la hora prevista para avisarle, y me pareció raro su exceso de amabilidad. Me dijo que no importaba que no hubiera podido ir, pero me preguntó con mucha insistencia y casi sin darme opción a no poder negarme ¿qué cuando iba a presentarme a la oficina?, para que me diera la carpeta con las cosas que se necesitaban para empezar a ofrecer el famoso curso.

Fui ese mismo día, aunque me sentía del nabo, llegué como a las 11 y me sorprendió no encontrar a ninguna de las 3 personas que habían tomado el curso conmigo. En cuanto entré a la oficina de la señora que nos estaba dando el entrenamiento, ella me dijo que me agradecía porque yo era la única persona que se había tomado la molestia de disculparse por no haber ido ese sábado (y era porque estaba enferma); ahí fue cuando me reveló también que el viernes, en cuanto yo me salí del curso, uno de los 3 chavos que se habían quedado, empezó con que no le parecía lo que ellos ofrecían como empresa y después de que medio discutieron, parece que logró convencer y desanimar a los otros dos y por más que esta señora intentó persuadirlos de lo contrario, ellos dijeron "No" y obvio, el último día del curso ya ni siquiera se presentaron ni tuvieron la cortesía de avisar que no pensaban presentarse más ¿?.

Sinceramente no sé que pasó; supongo que discutieron, porque ella me dijo que todavía se salieron del edificio donde está la compañía y ella siguió hablando con los 3, supongo que intentando convencerlos para que no se fueran.

Yo la escuchaba hablar y si ya de por si no estaba a gusto con la idea de seguir yendo, tanta insistencia de esta señora era lo que no me checaba ya. Además era demasiada adulación y darte por tu lado, diciéndote que podías llegar a ser un excelente "asesor" (porque para ellos no eran ventas, pero viéndolo fríamente eso era); y pues obvio el trabajo de las personas que se llegaran a quedar, entre más eficiente y productivo $$$ para ella representaba mayor ascenso dentro de ese corporativo.

Ella empezó vendiendo y según el sistema de ellos en un mes ya avanzas y en menos de un año ya puedes ser gerente, la empresa ofrecía viajes al corporativo en Colombia, la posibilidad quizá de abrir y dirigir una filial como esa en otro país (Uruguay por ejemplo -a mi esa idea me pareció muy tentadora-); pero también lo que no me latía era que para poder vender, tenías que pedirle a la persona que le ofrecías el curso, datos y teléfonos de sus contactos, para ofrecerles el curso y pues obvio, entre que si decidías quedarte o no con el trabajo, esos contactos se quedaban con ellos y si de ahí se lograba una venta, pues mucho mejor para ellos.

Después de la semana de capacitación, ella quería que para el siguiente lunes, yo ya llevara una lista de contactos y de ser posible una primer inscripción ya vendida... Me fui a mi casa y ya estaba planeando irme a un centro comercial muy grande que hay aquí para empezar a ofrecer el curso, pero de pronto me cayó el veinte de que estaba a punto de comprometerme con esa empresa (porque ya me habían pedido papelería y todo el show); pero yo no estaba a gusto, y empecé a llorar de la desesperación, porque no tenía trabajo, no sabía ya a donde más ir a dejar solicitudes, pero sobre todo porque en definitiva nada de eso es lo que yo se hacer...

Todo ese fin de semana estuve deprimida, pero al final decidí que no iba a engancharme por desesperación en algo que ni siquiera me latía... Al siguiente lunes le hablé a la señora muy temprano (porque iba a entrar a las 7 de la mañana para empezar a vender).

Esa mañana a pesar de que yo le dejé el recado de que yo luego iba a su oficina o le marcaba (para que no me regresara la llamada), porque ya tenía planeado salirme desde temprano a seguir buscando trabajo, al parecer no le dieron mi mensaje, porque ella me habló más tarde y aunque como que ya se olía que me estaba echando para atrás, su insistencia no cambiaba y eso fue lo que ya de plano me hizo saber que estaba muy a tiempo de pintar mi raya.

Le inventé un "cuento chino" de que tenía un problema familiar y no iba a poder estar con ellos de tiempo completo (porque yo sabía que si le decía que en realidad no me latía el trabajo), ella iba a hacer hasta lo imposible por convencerme para que me quedara... Evidentemente no le causó ninguna gracia cuando le regresé toda su papelería dos días después y todavía me seguía diciendo: "Es que yo veo que tú tienes muchas posibilidades y puedes lograr ascender en poco tiempo aquí, porque se nota que eres una persona muy tenaz y bla, bla bla"...

No sé... A lo mejor exagero, pero la sentí así como cuando la ancianita de Blanca Nieves se transforma después de ofrecerle la manzana en bruja... Porque me dijo: "es que ya tienes 3 faltas"... ¿Cómo?, si yo no había firmado ningún contrato ni nada por el estilo...

Cuando salí de ahí la actitud de esta señora fue muy diferente a como nos trató cuando recién llegamos; y una vez que estuve en el estacionamiento, respiré, supe que había hecho lo correcto y además sentí que me había quitado un gran peso de encima y me prometí a mi misma, hacerle siempre caso a mi intuición cuando algo no me lata, para no volverme a "enganchar" por desesperación en ningún aspecto de mi vida, (porque eso ya me pasó una vez en el plano sentimiental), pero esa es otra historia que tal vez otro día cuente.

El trabajo que tengo ahora no tiene nada que ver con mi carrera, lo conseguí por medio de una tía a quien otra persona que ella conoce le dijo que había vacantes como "demostradora" de toda la línea de papel higiénico y servilletas que fabrica Kimberly Clark, (Pétalo, Suavel, Kleenex, Cottonelle, Vogue, etc).

Es obvio que no es mi fuerte hacer eso, pero a estas alturas y contando que mi hermano también estaba desempleado y estaba su familia y yo todos agarrados del sueldo de mi papá, la situación en casa se empezó a complicar. Yo me sentí tan inútil (en todos los aspectos de mi vida) y con tantas deudas que se fueron agravando no podía ponerme mis moños ya, trabajo es trabajo y pues ojalá más adelante pueda volver a trabajar en algo relacionado con mi carrera.

El trabajo que estoy haciendo no es nada difícil, es nada más estarle ofreciendo a la gente que va a los almacenes los productos que son de la marca, acomodar en los estantes la mercancía que hay y se vea siempre presentable, pero lo mejor de todo es que el horario está súper (de 9 a 5 pm), trabajo toda la semana, a excepción de los miércoles y pues si pagan mucho mejor que en todos los trabajos para los que ya había venido aplicando durante dos meses (me acuerdo de "la propuesta" de la guardería y me da coraje y risa a la vez).

Como epílogo de este post, quiero comentar que el primer día que entré a trabajar, a la hora de la comida, entró una llamada a mi celular. Contesté, pero se cortó y me sorprendió tanta insistencia y aunque desconocí el número, me llevé el teléfono por si volvían a marcar y así fue... ¿se imaginan de quien era la llamada?... Yo me quedé sorprendida...

Ese mismo día que fue mi primer día de trabajo, la  llamada fue del periódico donde me corrieron. Me estaba llamando la editora de la Sección A, que me estaba buscando porque necesitaba una reportera para que cubriera la fuente de gobierno y me dijo que como "ellos pensaban que no tenía trabajo", la famosa "Tía" que tanta grilla me hizo, le dijo que me llamara para ver si yo quería ocupar esa vacante.

Mi respuesta como era de esperarse, fue: "No". En primer lugar porque ya me había comprometido con la persona que me dio el empleo como demostradora y después porque pensé que aunque me encanta de corazón reportear, estar en el periódico es volver con la gente a la que por más esfuerzos que yo haga nunca les va a parecer bueno nada de lo que yo haga, y además de que no se compara el sueldo ni el horario que yo tenía ahí.

Me dio risa, porque me quedé pensando en que irónica es a veces la vida; pero al mismo tiempo respiré profundo porque para mi fue tan triste la forma como salí del periódico y la forma como me trataron, tal como si de verdad yo hubiera sido alguien que no sabía ni escribir; que cuando me dijo eso, caí en la cuenta de que finalmente hasta ellos quizá reconocieron que a pesar de que yo no soy como muchos periodistas que tienen premios y son muy buenos; lo que he aprendido en estos años trabajando en medios tampoco es cosa de nada y mi trabajo era bueno; porque pienso que podrían haber podido poner un anuncio en el periódico o buscar a otra persona... ¿entonces porque me hablaron a mi? y precisamente las personas a quienes nunca les gustó mi trabajo.

También en esos días, a través del Facebook me contactó el reportero que meses atrás yo contaba en este blog que me ponía demasiada atención y eso me cautivaba mucho de él.

Evidentemente era amabilidad nada más de parte suya -quiero pensar eso, porque yo me imagino que él es casado- el caso es que yo tenía mucho tiempo sin saber de él (de hecho pensé que me había borrado de sus contactos), pero la semana pasada, mientras esperaba para saber si me iban a hablar o no del empleo que tengo ahora, de buenas a primeras me encontré un día un mensaje suyo, donde me decía que recién se había enterado de que yo ya no estaba en el periódico, y aunque apenas se había enterado, lo sentía mucho porque sabía que yo era una persona honesta y muy profesional con su trabajo, etc, etc... En pocas palabras, muchas flores para alguien que casi ni me conoció.

Yo le contesté el mensaje y medio le conté como había estado la situación, y él me contestó literalmente: "Que cabrones". No recuerdo si comenté que él también se salió del periódico. Hasta donde yo sé tuvo un problema muy fuerte y también lo corrieron, supongo yo que lo de él estuvo mucho más grueso, pero hasta donde yo sé no se fue en buenos términos y pues para ya no hacer esto más largo, fueron muy lindas sus palabras y yo lo agradecí, porque por esos días mi ánimo estaba por el suelo...

Sinceramente yo no sé que pase, pero una vez más compruebo que nada es seguro ni permanente en esta vida. Yo amo escribir, soy comunicóloga y a eso vine aquí, a contar historias -eso lo tengo tan claro desde que era niña-

Sin embargo los caminos de Dios son tan misteriosos a veces y sinceramente yo no sé que será lo que tiene reservado más adelante para mi. Por lo pronto le agradezco por tener otra vez empleo, por todas las cosas que aprendí trabajando en medios, por todo lo que estoy aprendiendo ahora en este trabajo tan diferente, y pues ojalá las cosas cambien para bien.

Nos leemos pronto...

Comentarios

  1. Toda una travesía la que pasaste para encontrar empleo... La verdad que tristeza que la gran mayoría de los empleos sean tan mal pagados y poco valorados, como lo de la guardería!

    Definitivamente uno siempre está donde debe estar, me da mucho gusto que por fin hayas encontrado un trabajo que aunque no tiene que ver tanto con lo que a ti te gusta, es mejor pagado y con un buen horario, como dices, cuando la situación se pone difícil el trabajo es una bendición, y estoy segura de que mas temprano que tarde regresarás al área de tu vocación, por lo pronto tienes este espacio (y otros) para seguir expresándote y compartiendo tus vivencias.

    Que bueno que te reencontraste con esa persona y que te echó porras, siempre viene bien cuando uno anda con los ánimos abajo, y más si es un persona de la que guardas tan buenos recuerdos.

    Es un nuevo ciclo y sé que lo disfrutarás mucho, muchas felicidades por tu nuevo empleo, te sigo leyendo :)

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  2. Muchas felicidades por tu nuevo empleo!!! me da gusto que las cosas se vayan acomodando, quizá es un trabajo muy distinto a lo que venías haciendo pero al menos la paga no es tan mala como en la guardería (una burla no?) y el horario está chido :)

    un abrazo :D

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