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Agosto...


Parece que ya se está haciendo costumbre, y una vez más estoy aquí en el umbral de un mes que ya ha terminado y uno nuevo que inicia. Desde hace varias semanas tenía la intención de venir acá para contar como han ido las cosas, pero jamás me imaginé que cuando por fin me diera el espacio para hacerlo vendría para contar algo muy triste que me pasó.

La etapa difícil no ha terminado. Sigo con un montón de problemas (económicos sobre todo), pero creo que la diferencia después de todo este tiempo y aunque hay días en que me cuesta mucho seguir adelante, pude darme cuenta que Dios siempre está ahí y que sólo me tengo a mi misma y por lo mismo debo intentar estar ahí para mi.

Ayer pasó algo muy triste relacionado con La Tortuga Azul. Ella y yo estábamos trabajando juntas, todo iba súper bien, nos había caído ya trabajo, pero ella volvió a recaer en su salud, todo fue a consecuencia de una decepción sentimental y bueno, yo como siempre intenté estar ahí y apoyar en lo que fuera.

Pasaron y no pasaron cosas en ese lapso. Yo traté ya de no buscarla ni atropellarla, pero estando pendiente de algún modo. Le escribía o le mandaba mensajes de texto para preguntar como estaba, y en ese inter creo que logré un día animarla un poco proponiéndole la idea loca de editar el libro que no ha podido publicar.

En ese proceso, ella también quiso cerrar el Facebook que administrabamos juntas de Soraya, yo le dije que no era onda y como tantas veces lo hice, me dediqué a cuidarlo en lo que ella regresaba. 
La bronca fue que a mi se me ocurrió sacar de ahí a la persona que la decepcionó emocionalmente, y lo hice porque al parecer a La Tortuga Azul ya ni le interesaba el Facebook y también porque desde antes de que se diera toda esta situación con La Tortuga Azul, otra persona que aprecio mucho, me contó que con ella había hecho exactamente lo mismo. Esa tercera persona ha sufrido muchísimo y a mi me molestaba muchísimo tener agregada en ese perfil de Facebook a alguien que aparte de que ni le importa lo que nosotras publicábamos ahí, no aportaba nada y sólo se ha dedicado a jugar con los sentimientos de los demás.

Habían pasado muchos días en que La Tortuga Azul ni siquiera había dado señales de vida, pero el día de ayer me mandó un mensaje preguntándome porque esa persona ya no estaba más en Facebook. Yo le contesté que yo había decidido sacarla porque no quería ni verla ya y porque era alguien que no nos aportaba nada. 

La Tortuga Azul se enojó muchísimo, al parecer ella la habia eliminado de su cuenta personal, la quiso volver a agregar y esa persona como es de arrogante, obvio no la acepto, por eso ahora La Blue Turtle la veía únicamente a través del perfil de Soraya Eterna. Después de eso siguió enviándome mensajes súper molesta y pidiéndome que la trajera de regreso, yo yo  le contesté que no iba  a mover un sólo dedo, que si ella quería rogarle como lo ha hecho más de una persona con ese alguien, definitivamente yo no lo iba a hacer.

Ella se enojó peor, y a parte de condicionarme diciéndome que si no la traía de vuelta no volvía a saber de ella, me insultó... No me puede eso de verdad, lo que me hizo enojar y me dio muchísima tristeza fue que por una sola persona haya mandado a la goma nuestra amistad, todas las cosas que para bien o para mal compartimos juntas y además que le haya cerrado la puerta a toda la gente que nos tenía agregadas en ese Facebook de Soraya y que tal vez de algún modo le sirvió alguna vez lo que publicábamos ahí.

Tal  vez La Tortuga Azul tiene razón, en el sentido de que no debí haber hecho eso sin consultarla, pero sinceramente no me arrepiento, ella hace una semana atrás quiso cerrar ese perfil y dijo que ya no le interesaba y yo lo único que hice a parte de cuidarlo, fue sacar a alguien que para mi ni vale la pena, pues creo que es más triste el tratar de estar viendo a través de otra cuenta el perfil de alguien que a leguas se nota no la quiere ni le interesa tener a La Tortuga Azul en su vida.

La Tortuga Azul -aunque ella no lo vea así- ha estado mal desde que esa persona la mandó a la goma. Eso ya es rollo de dos personas nada más, pero a mi lo que me queda claro es cuáles son sus prioridades y que en todo este tiempo para ella no importó ni todo lo que yo siento por ella, ya ni se diga de mi trabajo y mi tiempo en ese perfil y el tratar de estar cerca de ella, sintiendo todo lo que siento, queriendo compartirle cosas a pesar de todo eso y aún con los pies bien puestos sobre la tierra sabiendo que ella no me corresponde a mi.

Yo sé que ella no está bien, y a mi me puede más que a nadie dejarla ahora que su salud y que todo se le ha puesto en contra (no tiene trabajo, y esta ha sido su peor época depresiva); pero tampoco yo no puedo permitir que me condicione de esa manera, eso habla de que nada le importa más que esa persona, y así aunque yo me parara de cabeza e hiciera todo lo que estuviera en mis manos para tratar de animarla o por lo menos robarle una sonrisa, no importa ni mucho menos sirve de nada.

Sinceramente yo no creo haber hecho mal, y más que enojada, estoy muy aguitada por el hecho de que por una sola persona que no vale la pena, ella esté mandando todo a la mierda... Anoche me salí a la calle en la motocicleta y mientras recorría las calles pensaba en que tal vez la culpa la tengo también yo, por amar tanto a alguien que obvio no le importo ni la mitad de lo que ella me importa a mi, y que después de todo este tiempo y de tantas veces preguntarle a Dios ¿qué debo hacer con todo lo que siento? esta es la señal más que evidente de que debo hacerme a un lado y dejarla por la paz.

Dicen que nadie experimenta en cabeza ajena y para bien o para mal, La Tortuga Azul decidió desde hace mucho a quien quiere en su vida y en su corazón. Que esa persona no lo valore y juegue con sus sentimientos y ella lo permita, ese ya es otro boleto y algo en lo que yo ni vela tengo en el entierro y por lo tanto no debo intervenir.

Así están las cosas, algo se me rompió por dentro, pero eso no es nada nuevo. Esto que ha pasado nada más me pone las cartas sobre la mesa y me hace saber que yo nunca he sido lo suficientemente importante ni para ella ni para alguien más... Ni peks...

Desde hace mucho tiempo he sabido que sólo me tengo a mi misma, que mi camino va por otro lado y creo que la misión de La Tortuga Azul en mi vida (y por lo que siempre le voy a estar eternamente agradecida), ha sido hacerme descubrir cosas de mi que ni yo misma sabía, porque a pesar de que ha sido la persona que a veces hasta sin ni siquiera ella haberse dado cuenta,  me ha dado las lecciones más duras en esta etapa reciente de mi vida, ha sido también la persona que me ha hecho experimentar el sentimiento más puro y hermoso hasta ahora que pude sentir por alguien.

No pienso hacer nada en lo absoluto... Sólo seguir rezando por ella, tal vez escribiéndole cartas que nunca le entregue hasta que tal vez un día ya no sienta nada, y a pesar de que las broncas siguen por todos lados y mi vida está hecha un desmadre en todos los aspectos; creo que la diferencia después de todo este tiempo es esa, que me he dado cuenta que nadie va a darme lo que ni siquiera tiene en su corazón y que a pesar de todo -y como dije al principio- Dios no deja de estar ahí, que no tengo nada más en que apoyarme más que en mis sueños y que a pesar de que no tenga nadie con quien compartirlos, eso es todo lo que tengo por ahora y debo cuidarlos como nadie más tampoco cuidaría de mi...

Sé que había prometido escribir en este espacio sobre cosas más positivas, pero la vida está llena de matices, me siento del Nabo por dentro y plasmarlo en letras es la única manera que yo tengo para sacar todo eso. En medio de todo si hay cosas lindas, tengo un montón de planes que hoy más que nunca no debo abandonar... He estado intentando resolver las broncas, conseguí un par de trabajos como freelance, pero ya luego regreso a contar sobre todo eso.

Una etapa comienza a partir de aquí.

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