Entre post y post, siempre siento que pasa una eternidad... A veces no es falta de ganas de escribir, pues tengo mucho para decir, y aunque este espacio lo abrí para desahogarme y hablar de todo lo que en un espacio público no puedo, a veces mirando un poco hacia el futuro, no me gustaría que el blog de La Tortuga Caramela estuviera sólo lleno de letras oscuras y melancólicas.
Han pasado muchas cosas en estas últimas semanas y meses. Lo más relevante quizá sea que estoy de nuevo sin empleo. Como ya había comentado aquí, durante el mes de mayo y después de un largo peregrinar en busca de trabajo, conseguí por fin una oportunidad en Nestlé, y aunque ya era trabajo permanente, hace como dos meses la marca fue franquiciada, y aunque en un principio se hablaba de que nos recontratarían, al final no fue así y hasta el día 14 de este mes trabajé con ellos.
Fue muy curioso esta vez porque no me entristecí, no sé si será que todo esto ha sido como un ciclo, o parte de un proceso de depuración que poco a poco me ha ido dejando únicamente con lo necesario en todos los sentidos, y de alguna manera eso me ha hecho sentirme en paz.
En este momento estoy buscando empleo, y tratando de echar a andar una idea para un negocio con una amiga de Perú. Ella es muy buena diseñando, yo sé un poco también y más que nada quiero apostarle a todo eso porque siento que ya tengo que buscar la manera de hacer ya algo por mi misma, porque me he dado cuenta en los últimos años que dentro de una empresa es muy difícil que importes tú más como empleado.
Obvio no generalizo, pero si en la mayoría de las compañías la premisa es producir, ganar dinero con el mínimo de inversión, y eso implica pagar cada vez menos.
Respecto a la parte emocional... Ese siempre es todo un tema... Sigo siendo amiga de La Tortuga Azul. Después del problema que se sucitó a raíz del Facebook de Soraya, yo juraba que no volveríamos a hablar, pero hablamos como siempre, las cosas se arreglaron y a diferencia de otras veces ella ha estado más cerca. Las cosas han sido diferentes, porque yo no sé si a veces toma conciencia de todo lo que yo siento y de todo lo que de alguna manera hemos pasado en todo este tiempo, que han habido ocasiones en que hemos hablado de una manera padrísima y de alguna manera ella no está ya tan indiferente.
Hace poco tiempo yo le dije que a pesar de que yo sé que no tengo ninguna posibilidad y todo está en contra: la distancia, que no está bien, que ninguna de las dos tenemos trabajo, que su corazón está roto, etc. Yo iba a intentar ganarme su corazón y estar cerca... Yo decidí eso porque nunca he sido una persona que se de por vencida de una manera tan fácil y porque para bien o para mal en todos estos cuatro años ella ha sido la única persona que ha tocado mi corazón.
Hago un paréntesis aquí, para contar que hace poco más de dos semanas mi ex-novio apareció... Fue muy curioso porque la verdad me sorprendió. Una noche antes de dormir y luego de platicar con una amiga me di cuenta que en la bandeja de mensajes de Facebook tenía un mensaje en "otros".
Hacía dos días que me lo había mandado y básicamente me preguntaba: ¿cómo estaba yo y qué había hecho en todo este tiempo?.
Al principio no le iba a contestar, porque pensé que no tenía caso. Al ver su foto y haber recibido ese mensaje que en el pasado esperé por tanto tiempo, de pronto me hizo recordar todo lo que sufrí por él y me costó superarlo; pero mi amiga Clau (quien es como la voz de mi conciencia y siempre me dice mis verdades por muy duras que sean), me hizo ver que yo estaba actuando como si todo eso hubiera pasado el día de ayer, siendo que ya trancurrieron siete largos años desde que él y yo terminamos.
En resumen le contesté y al parecer él estaba conectado en ese momento, porque de inmediato me volvió a contestar y me habló a través del chat. Fue él quien me preguntó más cosas y por los pocos minutos que conversamos yo sentí como que se estuvo acordando de mi y tenía curiosidad por saber que había hecho de mi vida.
No he vuelto hablar con él desde entonces, tampoco lo agregué a mis contactos ni él a mi (y espero que no lo piense hacer). Él fue el hombre más importante en mi vida, la única persona con quien tuve un día ganas de formar una familia, pero las cosas no se dieron y cuando él se fue, yo sufrí mucho. No fue hasta mucho tiempo después que yo me di cuenta que si fue así, fue porque yo misma decidí seguir tanto tiempo en eso y a pesar de todo eso, vivimos muchas cosas muy lindas juntos y hay tantas otras por las cuales yo siempre le estaré agradecida.
La reflexión que queda después de todo esto -y que fue en lo que me quedé pensando mucho- fue el hecho de caer en la cuenta o más bien cuestionar: ¿por qué razón las cosas llegan cuando ya no las esperas?
Hace más de 7 años un mensaje de él me hubiera hecho la mujer más feliz del mundo, pero en el presente yo ya no siento absolutamente nada más por él y creo que hasta él mismo se sorprendería de ver que ya no soy más la mujer que en otro tiempo fue su novia; y yo por mi parte, ni en mis ideas más descabelladas habría podido imaginar que en el futuro iba a ser otra chica quien se ganaría mi corazón.
Yo no me quejo para nada, mi vida está en el limbo en este momento en todos los aspectos. No tengo ni la menor idea acerca de lo que va a pasar, pero de algún modo y no sé explicar porqué no estoy triste. Para mi todo esto ha sido un aprendizaje.
El trabajo en Nestlé me hizo no sólo poner los pies sobre la tierra, sino que además me brindó una lección muy fuerte de humildad, que no creo poder olvidar en mucho tiempo... Mientras que respecto a La Tortuga Azul, es ella quien de alguna manera propició que yo volteara a verme a mi misma y descubriera muchas cosas que ni yo sabía de mi. Por eso siempre le voy a estar agradecida.
Han sido más de tres años batallando con la cuestión del trabajo y 4 más de estar tras los pasos de alguien que no me ama de la misma manera que yo. Tal vez las cosas hubieran sido diferentes en otro tiempo (como ella me ha dicho varias veces), tal vez si estuviéramos cerca también, pero la realidad es esta.
Si yo tuviera una mínima posibilidad de ganarme su corazón (por muy pequeña que esta fuera), ella sabe y yo también, que me lanzaría sin dudarlo; pero aunque suene contradictorio y aunque no hay nadie en mi vida más que ella, yo ya no quiero estar más triste (que de hecho hace mucho que no lo estoy, y se lo agradezco a Dios infinitamente), y muero de ganas de vivir y hacer mil cosas que tengo pendientes por hacer.
Con ella siempre hablo y podemos tener días padrísimos, pero también muy malos. Es curioso pero es la única persona con la capacidad de ponerme en la nubes y hacerme suspirar, para luego mandarme a la lona otra vez.
Yo ya no quiero más eso, sé que ella está enferma y no siempre la pasa bien, pero a pesar de que yo también no soy una blanca paloma y he cometido muchos errores con ella, tampoco soy una mala persona,y mi paciencia de otro tiempo se ha ido mermando poco a poco, y en ese sentido hay cosas que no está en mis manos evitarle, ni tampoco hay mucho que yo pueda hacer.
Yo siempre digo que no estamos aquí para sufrir, y a pesar de que no tengo ni la menor idea de hacia donde va mi vida, yo no quiero desaprovechar el tiempo y vivir todo lo que se pueda independientemente de si hay alguien en mi vida o no... No lo niego, a mi me encantaría que pasara algo lindo o poder enamorarme de alguien súper especial (más cañón eso todavía), y aunque sé que para Dios no hay imposibles, sólo ÉL sabe porque hasta ahora a mi no se me ha dado.
Igual es otro mi camino... No lo sé... Yo trato de no pensar mucho al respecto porque hay días en que si me entristece y me cuesta trabajo arrancar (más en días tan adversos como estos), en los que a veces si me gustaría tener alguien que me abrazara o a quien buscar al final del día... Soy tan frágil y necesito desde hace tanto tiempo eso; pero tampoco quiero quebrarme y sé que primero debo confiar en mi y amarme a mi misma, tal como me vi hace dos años cuando un espejo de un hotel en la ciudad de México me confrontó por primera vez en mucho tiempo con todo lo que yo era y desde ese día empecé a amar más todo lo que soy...
Eso quiero, enfocarme a mis sueños, hacer cosas, comerme al mundo, trabajar para poder viajar de nuevo, escribir, aprender y llenar mi corazón y todos mis sentidos de todas las cosas que hacen que la vida y hasta un instante simple valga la pena...
La incertidumbre sigue aquí, pero yo sigo caminando aferrándome a los pedacitos de ilusión y esperanza que llevo en los bolsillos de los jeans...
Ya vendré después a contar como van las cosas....
Por lo pronto en la antesala por el aniversario de este blog, le doy la bienvenida al otoño y a su inspiración nostálgica que ya ha llegado aquí, luego de un largo viaje.
Nos leemos pronto.

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