Otra vez por aquí, en víspera de Navidad y a unos cuantos días de que termine el 2013. Estoy en casa y hay demasiado silencio (algo totalmente inusual para la hora del día que es), y de pronto tuve ganas de venir para escribir en el blog, porque siento que pasó toda una eternidad desde la última vez que estuve aquí.
El post de hoy quise titularlo así porque tal como la imagen que encabeza este escrito, así siento que está mi vida en este momento. Mi alma es como una botella transparente, repleta de muchas cosas buenas y valiosas, pero que en este punto de mi vida, flota a la deriva y sin un destino aparente sobre un mar de incertidumbre en relativa calma.
El 2013 fue un año muy difícil para mi en todos los aspectos de mi vida... Dios o el destino, me hizo una depuración en todos los sentidos: me quedé sin trabajo, se alejó de mi la persona que para mi era más importante (y siempre pensé que iba a estar acompándome en el camino); y en general me quedé prácticamente sólo con lo que soy y lo que sueño.
Si ha sido muy doloroso, no lo niego... Hay días en que la tristeza me pega muy duro, porque por momentos me siento como un ser humano fracasado en todos los sentidos... No tengo trabajo, no pude hacer que la persona que más he amado en mi vida se quedara; pero por otro lado hay días en que aflora dentro de mi un poco de esperanza y visualizando todo dentro de tantos días en casa y en silencio, me doy cuenta que desde hace 3 años (incluyendo toda esta etapa tan mala en cuanto a lo economico), ha sido parte de un proceso gradual que me llevó a verme y a descubrir cosas de mi que ni yo sabía.
Es muy curioso que estando inmersa en una de las etapas más difíciles de mi vida, por dentro me siento tranquila. Se muy bien lo que quiero, puedo decir que he aprendido a conocerme y aceptarme tal y como soy, pero allá afuera todo es tan incierto y confuso, que siento que no encuentro mi lugar ni tampoco encajo en ninguna parte.
No he podido encontrar un trabajo estable, tengo muy claro que no quiero "esclavizarme" ni dejar mi vida ya al servicio de una empresa, porque los aspectos: personal y espiritual de mi vida, hoy me requieren mucha más atención que hace algunos años y tengo que lograr un equilibrio. No espero un súper trabajo con un puesto importante y el sueldazo... Tan sólo me gustaría algo que me de para vivir, pero sobre todo me encantaría que fuera un trabajo donde lo que yo hiciera, pudiera repercutir a mejorar la vida de alguien más... Eso lo tengo súper claro, ¿pero como canalizarlo?... Los días que he salido a buscar trabajo y luego de repartir currículums y solicitudes como si fueran dulces, pienso que quizá es por eso que en ningún lado he podido encontrar nada, porque mi sitio no está ya ahí...
En lo emocional... ¡Uff!... Esa es la parte más difícil... Mi corazón se muere todavía por esa persona, por dentro tiene ganas de luchar, de no quedarse con los brazos cruzados; sin embargo el silencio de más de dos meses y su falta de interés desde hace tanto tiempo me hacen aterrizar de golpe los pies en la realidad y me hacen saber que por más que yo no tenga ojos para otra persona, es un sentimiento que no fue ni será jamás correspondido y que por más que mi corazón se resista, esa persona ya se fue, probablemente ya nunca más va a volver a ser parte de mi vida y tengo que dejarla ir...
Eso ha sido lo más difícil de entender para mi en todo este tiempo... Por las noches y durante las madrugadas de insomnio mi mente y mi corazón se llenan de cuestionamientos que se resumen en una sola pregunta: ¿por que para mi no ha habido una sola oportunidad?
Dicen que uno como humano no tiene la capacidad de ver en su totalidad el panorma completo ni de contemplar de la misma forma el plano que Dios tiene trazado en el plan de vida para cada persona... Trato de pensar en eso y en los momentos del día en que el corazón se me ensombrece por la tristeza y comienzo a echar de menos tanto, pienso mucho también en lo que hace poco me dijo una chica muy buena onda (y a quien sólo conozco a través de Facebook), y que hace referencia al hecho de "Orar", en esos momentos en que te sientes perdido y que no sabes como sobrellevar todo eso que sientes...
He pensado mucho en eso, y aunque desde siempre mis conversaciones con Dios son muy constantes y sinceras, he tomado el comentario de esta chica, como una especie de consejo (sin serlo).. No sé que pase conmigo, no tengo ni la menor idea de hacia donde me llevará todo esto, tan sólo sé que mi vida en este momento es como un mensaje a la deriva y ojalá pronto supere toda esta etapa y pueda llegar al lugar donde tengo que estar... Quiero tener fe, pero sobre todo Confiar...

Comentarios
Publicar un comentario