Domingo 18 de Mayo
5:45 am (apróximadamente)... Empezando a escribir en cuanto me desperté.
Es la primera vez que tengo tanto por contar en letras y no sé como hacerlo... Anoche tuve un sueño que todo el día de hoy me ha tenido reflexionando en el hecho de si será una simple proyección de mi mente, o si en realidad algunas cosas que van más allá de este plano (en el que se encuentra todo lo que conozco), sucedieron en forma de revelación.
Fue muy curioso, porque ni siquiera me fui a dormir pensando en eso. Por la noche caí rendida, puesto que había tenido un día algo ajetreado, mis vecinos tenían fiesta, el ruido no me dejaba dormir, desperté a media madrugada y volví a dormirme, fue en ese lapso que todo eso ocurrió,
En mi sueño era de noche... Yo estaba en un lugar que no sé definir si era una ciudad pequeña o una especie de villa donde todos los habitantes se conocían, tan sólo puedo decir que se ubicaba junto al mar.
Lo primero que recuerdo del sueño es que yo estaba en casa con mi familia, siempre que en mis sueños aparece mi casa, es curioso pero la veo no como es exactamente ahora, sino como fue hace fácil más de 20 años atrás.
En esa época, la recámara de mis padres quedaba justo enseguida de la mía, y dentro del sueño, mis hermanos, mis padres y algunos de mis sobrinos, permanecían ahí sentados; repartidos entre la cama y algunas sillas viendo la televisión, cuando de pronto aparecía una mujer que jamás en mi vida he visto y que decía que me conocía.
Mi cuarto estaba en penumbra y al instante en que ella llegaba, mi familia la recibía como si la conociera de siempre y reafirmaban lo que ella me había dicho. Ella se sentaba a mi lado y me decía que podía probar lo que me estaba diciendo, y que tenía la facilidad no sólo de leer mis pensamientos sino de materializarlos y hacer que apareciera cualquier persona que yo tuviera en mente; y para ello me invitaba a hacer la prueba.
Ella era una mujer ya mayor, tenía fácil como 50 años, pero su aspecto no me atemorizaba ni me causaba desconfianza para nada. Ella era muy alta y recuerdo que sus manos eran grandes, estaba un poco gordita y pues decidí aceptar su propuesta de ponerla a prueba, porque yo suponía que ella estaba segura que yo le iba a pedir que apareciera en ese instante Dulce Locura, la chica que amo desde hace un año, pero a manera de trampa yo pensaba intencionalmente en La Chica Corazón de Kiwi.
Ahí fue donde empezó lo más curioso del sueño, pues a partir de ese instante, todo lo que vi fue muy detallado; era tal como si estuviera viajando en el tiempo a distintos puntos y momentos de esa ciudad en la que nunca he estado ni conozco, pero que de alguna manera me resultaba tan familiar.
La chica en la que yo estaba pensando para poner a prueba a aquella mujer desconocida no apareció nunca, y aunque en apariencia, estábamos en el umbral de mi habitación y la de mis padres, de repente ya no era ese lugar, ahora toda mi familia estaba si, como en la misma casa, pero hacia el lado izquierdo había un muro de cristal donde se veía el mar, en una especie de isla donde había muchos troncos por todos lados y rondando entre ellos muchos gatos que se acercaban al cristal y todos estábamos fascinados viéndolos, pero a mi me llamaba mucho la atención uno en particular que iba acompañado de un zorro.
Ellos dos eran los únicos que se acercaban más y al apoyar sus patas delanteras sobre el vidrio, develaron su intención de que los dejáramos pasar. No era una petición desesperada, más bien, era como si ambos animales supieran que ninguno de nosotros representaba ningún peligro y querían convivir con nosotros.
Mi curiosidad era tan grande que yo me apartaba de mi familia para tratar de conocer ¿o reconocer? más ese sitio. Recuerdo que caminando me alejaba bastante y por un camino de cemento muy largo. Era ya de noche y el cielo se veía precioso porque estaba repleto de estrellas.
Esa fue una de las primeras cosas que me llamaron la atención del sueño... El cielo era tan real, que yo juraría que estaba en un lugar extraño de verdad. Con esa idea en la cabeza, yo llegaba hasta algo que parecía ser la orilla de ese sitio desconocido, porque frente a mi había una barda de piedra que bordeaba nuevamente el mar, y si volteaba, a mis espaldas se veía un túnel por el que ya no pasaba ningún auto a esa hora.
En ningún momento sentí miedo. Me senté sobre la barda de piedra a escuchar el sonido de las olas y con la idea de esperar ahí hasta que amaneciera, cuando de pronto apareció un auto que venía del otro lado de la calle y se detenía momentáneamente frente a mi como para ofrecerse a darme un aventón.
Cuando estuvo a pocos metros de distancia y la luz de los faros me permitió ver más claro, decidí que no subiría con ellos, porque estaba repleto de muchachos que venían como de una fiesta, y la opción de no viajar en ese auto se debió, no a que tuviera temor porque se trataba de personas desconocidas, sino porque el vehículo estaba repleto, y de alguna manera -no sé explicarlo- yo intuía que el camino sería largo y no sería nada cómodo para mi.
Luego, estaba otra vez en un lugar diferente, esta vez era un hospital, en ese mismo pueblo. Estaba toda mi familia y juntos esperábamos noticias de un niño pequeño, como de unos 2 ó 3 años que resultaba ser mi hijo... Eso si que fue desconcertante. En uno de los pasillos, veíamos pasar una camilla con el niño, que no se veía grave, al parecer lo llevaban como para realizarle algunos exámenes y mientras yo intentaba averiguar cómo había sido posible que yo fuera madre, salía hacia el exterior del hospital y encontraba al otro lado de la calle, ese mismo lugar bordeado por piedras y a a la extraña mujer que apareció al inicio de mi sueño.
Ella me tomaba de la mano y me decía que me había revelado ya un poco. Yo seguía sin entender nada, mientras ella me invitaba a sentarme junto a ella al lado de un gran árbol para conversar en medio de la noche.
La verdad no recuerdo de que hablábamos, sólo sabía que ella y yo habíamos sido o éramos pareja. La intención de ella era mostrarme de alguna manera lo que había sido nuestra vida y me hacia saber que estaba tratando de que yo recordara distintas etapas y momentos de la manera más precisa y rápida.
Volvió a tomarme de la mano, y ahora estábamos en una panadería... Siempre era de noche, ella me llevaba de la mano, y aunque yo jamás en mi vida la había visto, no la sentía como una desconocida, ni me molestaba tampoco que lo hiciera... Era una sensación curiosa, porque me sentía muy cómoda con ella y en ningún momento me atemorizó.
En la panadería, era como si interpretara mi silencio, como si yo le hablara sin necesidad de palabras, y me llamó la atención que con una sonrisa me decía: "Mira si hay de los panes que te gustan", entonces yo volteaba y miraba las piezas que son de mis favoritas y me quedaba sorprendida de como podía saber detalles tan simples y al mismo tiempo tan precisos acerca de mi.
Estando en ese lugar, ella me daba un folder, y me decía; "Adentro vas a encontrar todas las respuestas que necesitas", y yo lo único que le replicaba era: ¿Cómo puedo estar contigo si yo amo a otra persona y es ella con quien pretendo estar en el futuro?
La mujer sonrió y me dijo: ¿Te refieres a Dulce Locura?... Ella no es problema,,, Ella más adelante va a... Y no terminó la frase. Guardó silencio, con una sonrisa me tomó con más fuerza de la mano y entonces me llevó a un lugar donde veía algo que jamás hubiera imaginado.
Ella y yo estábamos en un centro comercial, y a medida que yo seguía sus pasos tomada de su mano, nos acercábamos a un lugar donde en el mismo pasillo de ese mall, había muchas bancas de marmol (tipo loft), y sobre ellas varias personas que estaban como en una reunión.
Lo sorprendente fue que cuando estuvimos a pocos metros de distancia, descubrí que ella y yo éramos quienes encabezaban ese grupo.
Era como si me estuviera haciendo ver una proyección de un momento de mi vida que yo desconocía y en el que ella lucía tal y como estuvo durante todo el sueño y yo, tenía más o menos la misma edad que ella.
Fue muy curioso verme a mi misma como una mujer de más de cincuenta años. Tenía varios kilos de más, llevaba el cabello largo (y ya sin los rizos), pero de alguna manera me veía hermosa, tenía un brillo muy especial en los ojos, y ella estaba ahí a mi lado. Aquello, al parecer, era como un taller de escritura o algo así por el estilo, porque yo llevaba varias hojas en las manos y estaba recolectando algunas de los jóvenes que se hallaban ahí reunidos, y no sé como describirlo, pero entendí y pude asegurar que esa belleza que percibí en mi, se debía a que estaba muy feliz.
Ahí fue cuando desperté... Faltaban como quince minutos para que dieran las 6 de la mañana. Había pasado cerca de 3 horas durmiendo y viendo al mismo tiempo todo de una manera tan real y nítida, que empecé a llorar, pero no era de tristeza, tampoco por miedo... La verdad no sé explicarlo con palabras... Era como si experimentara emoción, felicidad, alegría y desconcierto al mismo tiempo, porque a pesar de que estaba ya despierta, sentía que esa mujer que vi en el sueño siempre ha estado conmigo de alguna manera, incluso cuando duermo.
Creo que entendí porque hago muchas cosas de las que realizo ahora (entre ellas escribir), desde hace muchos años he sabido que ese es mi camino, tal vez no para publicar libros, sino porque sé que a través de eso quizá pueda ayudar a alguien.
Despertar en mi cuarto, rodeada de todo eso que conforma mi mundo cotidiano, fue tan curioso, porque lo percibí tan distinto... Fue como saber que a pesar de que yo pertenecía a ese instante presente, al mismo tiempo no.
Pensé en hablar con alguien, pero las únicas dos personas que en ese instante me vinieron a la cabeza, muy probablemente estarían durmiendo, y de seguro una de ellas (Claudia, mi mejor amiga), ni siquiera entendería de lo que yo le estaba hablando...
Abrí mi Facebook con la intención de distraerme y lo primero que encontré fue esto:
La verdad, no entendí el mensaje, así como seguía sin entender mi sueño... Tan sólo supe que de alguna manera ese mensaje era para mi, y en eso estaba cuando ya poco después de las 6 de la mañana, Dulce Locura despertó y en cuanto lo hizo, me envió un mensaje donde me contaba que había soñado que estábamos juntas y ella se presentaba con mis padres.
No quise contarle nada a ella, porque sabía que no lo entendería; tal vez todo fueron coincidencias o simples proyecciones de mi mente, una especie de sueño confuso en el que de alguna manera se fusionaron todas las cosas que he leído y además visto en el cine sobre viajes en el tiempo, reencarnación o vida después de la vida...
La verdad nunca había visto ni vivido en el mundo de los sueños, algo tan real y tan detallado... Tenía tantas preguntas rondando mi cabeza, pero contrario a lo que pudiera esperarse, mi alma estaba en paz y de alguna manera sentía que esa persona me seguía acompañando.
Me dormí agotada, ni siquiera la noche anterior me metí a la cama pensando en nada de eso; la verdad no sé si esa mujer exista, si mi sueño fue eso que he leído que pasa cuando tu verdadera alma gemela está desencarnada de este plano y de alguna manera conecta contigo, o si tal vez será que por todas las cosas que he leído, mi mente está demasiado confusa o receptiva...
Sería genial si se tratara de la segunda opción, pero bueno, no lo sé... Si fue algo más que un sueño, yo quise escribirlo para que conforme pase el tiempo no olvide yo que un día soñé ¿o viví? algo así.
Soy feliz en esta etapa de mi vida, amo a la persona que está conmigo, e independientemente de lo que pase, agradezco todo lo que tengo ahora, en el presente. Hace mucho que dejé de pensar más allá del día que estoy viviendo, pero después de soñar esto, reafirmé aún más la certeza de cuál es mi labor aquí.
5:45 am (apróximadamente)... Empezando a escribir en cuanto me desperté.
Es la primera vez que tengo tanto por contar en letras y no sé como hacerlo... Anoche tuve un sueño que todo el día de hoy me ha tenido reflexionando en el hecho de si será una simple proyección de mi mente, o si en realidad algunas cosas que van más allá de este plano (en el que se encuentra todo lo que conozco), sucedieron en forma de revelación.
Fue muy curioso, porque ni siquiera me fui a dormir pensando en eso. Por la noche caí rendida, puesto que había tenido un día algo ajetreado, mis vecinos tenían fiesta, el ruido no me dejaba dormir, desperté a media madrugada y volví a dormirme, fue en ese lapso que todo eso ocurrió,
En mi sueño era de noche... Yo estaba en un lugar que no sé definir si era una ciudad pequeña o una especie de villa donde todos los habitantes se conocían, tan sólo puedo decir que se ubicaba junto al mar.
Lo primero que recuerdo del sueño es que yo estaba en casa con mi familia, siempre que en mis sueños aparece mi casa, es curioso pero la veo no como es exactamente ahora, sino como fue hace fácil más de 20 años atrás.
En esa época, la recámara de mis padres quedaba justo enseguida de la mía, y dentro del sueño, mis hermanos, mis padres y algunos de mis sobrinos, permanecían ahí sentados; repartidos entre la cama y algunas sillas viendo la televisión, cuando de pronto aparecía una mujer que jamás en mi vida he visto y que decía que me conocía.
Mi cuarto estaba en penumbra y al instante en que ella llegaba, mi familia la recibía como si la conociera de siempre y reafirmaban lo que ella me había dicho. Ella se sentaba a mi lado y me decía que podía probar lo que me estaba diciendo, y que tenía la facilidad no sólo de leer mis pensamientos sino de materializarlos y hacer que apareciera cualquier persona que yo tuviera en mente; y para ello me invitaba a hacer la prueba.
Ella era una mujer ya mayor, tenía fácil como 50 años, pero su aspecto no me atemorizaba ni me causaba desconfianza para nada. Ella era muy alta y recuerdo que sus manos eran grandes, estaba un poco gordita y pues decidí aceptar su propuesta de ponerla a prueba, porque yo suponía que ella estaba segura que yo le iba a pedir que apareciera en ese instante Dulce Locura, la chica que amo desde hace un año, pero a manera de trampa yo pensaba intencionalmente en La Chica Corazón de Kiwi.
Ahí fue donde empezó lo más curioso del sueño, pues a partir de ese instante, todo lo que vi fue muy detallado; era tal como si estuviera viajando en el tiempo a distintos puntos y momentos de esa ciudad en la que nunca he estado ni conozco, pero que de alguna manera me resultaba tan familiar.
La chica en la que yo estaba pensando para poner a prueba a aquella mujer desconocida no apareció nunca, y aunque en apariencia, estábamos en el umbral de mi habitación y la de mis padres, de repente ya no era ese lugar, ahora toda mi familia estaba si, como en la misma casa, pero hacia el lado izquierdo había un muro de cristal donde se veía el mar, en una especie de isla donde había muchos troncos por todos lados y rondando entre ellos muchos gatos que se acercaban al cristal y todos estábamos fascinados viéndolos, pero a mi me llamaba mucho la atención uno en particular que iba acompañado de un zorro.
Ellos dos eran los únicos que se acercaban más y al apoyar sus patas delanteras sobre el vidrio, develaron su intención de que los dejáramos pasar. No era una petición desesperada, más bien, era como si ambos animales supieran que ninguno de nosotros representaba ningún peligro y querían convivir con nosotros.
Mi curiosidad era tan grande que yo me apartaba de mi familia para tratar de conocer ¿o reconocer? más ese sitio. Recuerdo que caminando me alejaba bastante y por un camino de cemento muy largo. Era ya de noche y el cielo se veía precioso porque estaba repleto de estrellas.
Esa fue una de las primeras cosas que me llamaron la atención del sueño... El cielo era tan real, que yo juraría que estaba en un lugar extraño de verdad. Con esa idea en la cabeza, yo llegaba hasta algo que parecía ser la orilla de ese sitio desconocido, porque frente a mi había una barda de piedra que bordeaba nuevamente el mar, y si volteaba, a mis espaldas se veía un túnel por el que ya no pasaba ningún auto a esa hora.
En ningún momento sentí miedo. Me senté sobre la barda de piedra a escuchar el sonido de las olas y con la idea de esperar ahí hasta que amaneciera, cuando de pronto apareció un auto que venía del otro lado de la calle y se detenía momentáneamente frente a mi como para ofrecerse a darme un aventón.
Cuando estuvo a pocos metros de distancia y la luz de los faros me permitió ver más claro, decidí que no subiría con ellos, porque estaba repleto de muchachos que venían como de una fiesta, y la opción de no viajar en ese auto se debió, no a que tuviera temor porque se trataba de personas desconocidas, sino porque el vehículo estaba repleto, y de alguna manera -no sé explicarlo- yo intuía que el camino sería largo y no sería nada cómodo para mi.
Luego, estaba otra vez en un lugar diferente, esta vez era un hospital, en ese mismo pueblo. Estaba toda mi familia y juntos esperábamos noticias de un niño pequeño, como de unos 2 ó 3 años que resultaba ser mi hijo... Eso si que fue desconcertante. En uno de los pasillos, veíamos pasar una camilla con el niño, que no se veía grave, al parecer lo llevaban como para realizarle algunos exámenes y mientras yo intentaba averiguar cómo había sido posible que yo fuera madre, salía hacia el exterior del hospital y encontraba al otro lado de la calle, ese mismo lugar bordeado por piedras y a a la extraña mujer que apareció al inicio de mi sueño.
Ella me tomaba de la mano y me decía que me había revelado ya un poco. Yo seguía sin entender nada, mientras ella me invitaba a sentarme junto a ella al lado de un gran árbol para conversar en medio de la noche.
La verdad no recuerdo de que hablábamos, sólo sabía que ella y yo habíamos sido o éramos pareja. La intención de ella era mostrarme de alguna manera lo que había sido nuestra vida y me hacia saber que estaba tratando de que yo recordara distintas etapas y momentos de la manera más precisa y rápida.
Volvió a tomarme de la mano, y ahora estábamos en una panadería... Siempre era de noche, ella me llevaba de la mano, y aunque yo jamás en mi vida la había visto, no la sentía como una desconocida, ni me molestaba tampoco que lo hiciera... Era una sensación curiosa, porque me sentía muy cómoda con ella y en ningún momento me atemorizó.
En la panadería, era como si interpretara mi silencio, como si yo le hablara sin necesidad de palabras, y me llamó la atención que con una sonrisa me decía: "Mira si hay de los panes que te gustan", entonces yo volteaba y miraba las piezas que son de mis favoritas y me quedaba sorprendida de como podía saber detalles tan simples y al mismo tiempo tan precisos acerca de mi.
Estando en ese lugar, ella me daba un folder, y me decía; "Adentro vas a encontrar todas las respuestas que necesitas", y yo lo único que le replicaba era: ¿Cómo puedo estar contigo si yo amo a otra persona y es ella con quien pretendo estar en el futuro?
La mujer sonrió y me dijo: ¿Te refieres a Dulce Locura?... Ella no es problema,,, Ella más adelante va a... Y no terminó la frase. Guardó silencio, con una sonrisa me tomó con más fuerza de la mano y entonces me llevó a un lugar donde veía algo que jamás hubiera imaginado.
Ella y yo estábamos en un centro comercial, y a medida que yo seguía sus pasos tomada de su mano, nos acercábamos a un lugar donde en el mismo pasillo de ese mall, había muchas bancas de marmol (tipo loft), y sobre ellas varias personas que estaban como en una reunión.
Lo sorprendente fue que cuando estuvimos a pocos metros de distancia, descubrí que ella y yo éramos quienes encabezaban ese grupo.
Era como si me estuviera haciendo ver una proyección de un momento de mi vida que yo desconocía y en el que ella lucía tal y como estuvo durante todo el sueño y yo, tenía más o menos la misma edad que ella.
Fue muy curioso verme a mi misma como una mujer de más de cincuenta años. Tenía varios kilos de más, llevaba el cabello largo (y ya sin los rizos), pero de alguna manera me veía hermosa, tenía un brillo muy especial en los ojos, y ella estaba ahí a mi lado. Aquello, al parecer, era como un taller de escritura o algo así por el estilo, porque yo llevaba varias hojas en las manos y estaba recolectando algunas de los jóvenes que se hallaban ahí reunidos, y no sé como describirlo, pero entendí y pude asegurar que esa belleza que percibí en mi, se debía a que estaba muy feliz.
Ahí fue cuando desperté... Faltaban como quince minutos para que dieran las 6 de la mañana. Había pasado cerca de 3 horas durmiendo y viendo al mismo tiempo todo de una manera tan real y nítida, que empecé a llorar, pero no era de tristeza, tampoco por miedo... La verdad no sé explicarlo con palabras... Era como si experimentara emoción, felicidad, alegría y desconcierto al mismo tiempo, porque a pesar de que estaba ya despierta, sentía que esa mujer que vi en el sueño siempre ha estado conmigo de alguna manera, incluso cuando duermo.
Creo que entendí porque hago muchas cosas de las que realizo ahora (entre ellas escribir), desde hace muchos años he sabido que ese es mi camino, tal vez no para publicar libros, sino porque sé que a través de eso quizá pueda ayudar a alguien.
Despertar en mi cuarto, rodeada de todo eso que conforma mi mundo cotidiano, fue tan curioso, porque lo percibí tan distinto... Fue como saber que a pesar de que yo pertenecía a ese instante presente, al mismo tiempo no.
Pensé en hablar con alguien, pero las únicas dos personas que en ese instante me vinieron a la cabeza, muy probablemente estarían durmiendo, y de seguro una de ellas (Claudia, mi mejor amiga), ni siquiera entendería de lo que yo le estaba hablando...
Abrí mi Facebook con la intención de distraerme y lo primero que encontré fue esto:
La verdad, no entendí el mensaje, así como seguía sin entender mi sueño... Tan sólo supe que de alguna manera ese mensaje era para mi, y en eso estaba cuando ya poco después de las 6 de la mañana, Dulce Locura despertó y en cuanto lo hizo, me envió un mensaje donde me contaba que había soñado que estábamos juntas y ella se presentaba con mis padres.
No quise contarle nada a ella, porque sabía que no lo entendería; tal vez todo fueron coincidencias o simples proyecciones de mi mente, una especie de sueño confuso en el que de alguna manera se fusionaron todas las cosas que he leído y además visto en el cine sobre viajes en el tiempo, reencarnación o vida después de la vida...
La verdad nunca había visto ni vivido en el mundo de los sueños, algo tan real y tan detallado... Tenía tantas preguntas rondando mi cabeza, pero contrario a lo que pudiera esperarse, mi alma estaba en paz y de alguna manera sentía que esa persona me seguía acompañando.
Me dormí agotada, ni siquiera la noche anterior me metí a la cama pensando en nada de eso; la verdad no sé si esa mujer exista, si mi sueño fue eso que he leído que pasa cuando tu verdadera alma gemela está desencarnada de este plano y de alguna manera conecta contigo, o si tal vez será que por todas las cosas que he leído, mi mente está demasiado confusa o receptiva...
Sería genial si se tratara de la segunda opción, pero bueno, no lo sé... Si fue algo más que un sueño, yo quise escribirlo para que conforme pase el tiempo no olvide yo que un día soñé ¿o viví? algo así.
Soy feliz en esta etapa de mi vida, amo a la persona que está conmigo, e independientemente de lo que pase, agradezco todo lo que tengo ahora, en el presente. Hace mucho que dejé de pensar más allá del día que estoy viviendo, pero después de soñar esto, reafirmé aún más la certeza de cuál es mi labor aquí.

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