Hola desde aquí... Llevaba mucho tiempo sin actualizar este blog, han pasado y no han pasado cosas... Mucho por contar y poco tiempo para hacerlo, pero hoy estoy en el umbral de una semana que termina para dar inicio a una nueva, aprovechando hasta el límite los minutos que quedan libres para mi.
Las últimas veces que he pasado por este sitio, husmeando un poco y sin leer tanto a detalle en los posts anteriores, me doy cuenta de que el tiempo transcurre de manera imperceptible... Casi como cuando viajas por carretera en un auto a gran velocidad, y cuando menos lo pensaste ya viviste un montón de emociones y todo sucedió rapidísimo y sin que te dieras cuenta... Así es como me siento cada que le echo una mirada a los escritos del pasado y me doy cuenta que a pesar de todo lo que he pasado, sigo aquí.
He recopilado un montón de historias... Algunas empecé a compartirlas del interior de mi caparazón, eran las que ya había escrito desde antes de existir este sitio, pero todo fue tomando forma y otro sentido muy distinto cuando decidí abrir este blog, para hablar de todo lo que usualmente pienso, y no puedo contar... O mejor dicho hablar.
Desde entonces y conforme el tiempo me permite, vengo de cuando en cuando aquí... A veces pareciera que me ausento, pero no, es sólo que para escribir uno necesita el tiempo más que suficiente, porque las cosas que se disfrutan de verdad -tal como la vida misma- deben paladearse y aprovecharse hasta el último instante que se tiene disponible.
En este sexto mes del 2015 me encuentro en un punto de mi vida un tanto contradictorio, porque mientras a nivel interno me encuentro más tranquila y estable, afuera, en mi vida laboral y personal todo sigue muy incierto.
Después de poco más de tres años de haber dejado de trabajar en medios y de uno más en el actual empleo que tengo ahora, todo parece indicar que una vez más hay probabilidades de que quede desempleada. La empresa donde trabajo está siendo mal manejada a nivel procesos y toma de decisiones por las personas que se encuentran en esos puestos clave; pero a diferencia de esa racha de depuración profesional y personal que tuve hace algunos años (justo cuando empezaba este blog), hoy no me siento con miedo.
No soy hipócrita tampoco y es obvio que me preocupa no tener un sueldo fijo, pero como decía al principio, es muy contradictorio porque a pesar de la tormenta que se avecinaría -si eso sucediera-, siento que a nivel personal y espiritual, tengo mucho más armas con las que defenderme... Hay días que amanezco pensando en que tal vez mi ciclo ahí ya terminó, que salí de los medios porque mi misión es otra; que no he logrado encajar en ninguna empresa justo porque mi mentalidad ya no es compatible con la premisa que los negocios que me han dado trabajo tiene, y es precisamente esa; que como empleado trabajes más por menos sueldo y para atender los intereses de quienes dirigen, anulando por completo los tuyos.
Si miro a mi alrededor, mucha de la gente que conozco, trabaja así... Diario me cuentan de las broncas que tienen en su trabajo y mi idea es que si vuelvo a quedarme desempleada, poder autoemplearme, generar mis ingresos de manera independiente... La verdad me encantaría encontrar un trabajo donde más allá de ganarme la vida y asegurarme de tener cubierto lo que necesito, pudiera ayudar o al menos tener el tiempo para poder escribir, que sé que eso ha ayudado a muchas personas (en mi blog que si es público), y si es posible servir de apoyo a algunas instituciones y de voluntariado en las que he tratado de aportar mi granito de arena, porque me gusta mucho, pero sobre todo admiro profundamente la labor que realizan.
Quien sabe para donde me lleve el viento... No estoy preocupada, pero si atenta a todo lo que se me presenta, porque siento que he pasado la mayor parte de mi vida trabajando y estudiando y ya es tiempo también de darle más peso a mi vida personal... En ese aspecto sigo con la chica que empecé hace un año... Las cosas van bien, y de verdad quiero estar con ella, pero me gustaría tener por lo menos un trabajo estable y poder tener la inteligencia para poder generar más ingresos freelanceando (como lo había venido haciendo hasta hace apenas muy poco), porque aunque sé que para ninguna pareja las cosas son fáciles; sé que ese podría ser un buen comienzo para las dos...
Ella es mi motor en este momento y lo que me gusta es que después de todo lo que pasé (y que de alguna manera quedó plasmado también en este espacio), es el hecho de que no dependo de ella,
Sí soy feliz a su lado, hay mucha confianza y aprendo tanto de ella como ella de mi, pero nada es seguro y de alguna manera aprendí a disfrutar y valorar el estar sola, a quererme a mi misma y aceptarme tal y como soy, quizá por eso me he alejado de personas -algunas amigas de años- que cambiaron su actitud hacia mi cuando se dieron cuenta que era yo una mujer con una orientación sexual distinta.
Yo no tengo problema con eso, respeto mucho siempre las decisiones de cada persona, incluídas las de la persona que en este momento me acompaña en este trayecto de mi vida, del mismo modo que respeto las cosas en las que creo, y lo que amo...
Para algunos es egoísmo, para mi es simplemente tener ganas de vivir la vida sin importar lo que piensen quienes estén a mi alrededor, pues a final de cuentas nadie puede vivir por mi, más que yo misma...
Sabrá Dios que pase, pero sea lo que sea seguro lo contaré en letras y mientras trabajo en las cosas de mi que no me gustan, voy con los sentidos muy abiertos para no dejar de apreciar lo que la vida me pone en el camino y en ese proceso llevo mi corazón lleno de amor y mi alma repleta de sueños...
Escribir es una de esas cosas, así que mientras la vida se complica y descomplica, a disfrutar de cada instante, de cada suspiro, de tu respiración y la mía... Incluso de ti, que no te conozco y hoy has venido a leerme hasta aquí... Gracias por seguir acompañándome en este camino.
Las últimas veces que he pasado por este sitio, husmeando un poco y sin leer tanto a detalle en los posts anteriores, me doy cuenta de que el tiempo transcurre de manera imperceptible... Casi como cuando viajas por carretera en un auto a gran velocidad, y cuando menos lo pensaste ya viviste un montón de emociones y todo sucedió rapidísimo y sin que te dieras cuenta... Así es como me siento cada que le echo una mirada a los escritos del pasado y me doy cuenta que a pesar de todo lo que he pasado, sigo aquí.
He recopilado un montón de historias... Algunas empecé a compartirlas del interior de mi caparazón, eran las que ya había escrito desde antes de existir este sitio, pero todo fue tomando forma y otro sentido muy distinto cuando decidí abrir este blog, para hablar de todo lo que usualmente pienso, y no puedo contar... O mejor dicho hablar.
Desde entonces y conforme el tiempo me permite, vengo de cuando en cuando aquí... A veces pareciera que me ausento, pero no, es sólo que para escribir uno necesita el tiempo más que suficiente, porque las cosas que se disfrutan de verdad -tal como la vida misma- deben paladearse y aprovecharse hasta el último instante que se tiene disponible.
En este sexto mes del 2015 me encuentro en un punto de mi vida un tanto contradictorio, porque mientras a nivel interno me encuentro más tranquila y estable, afuera, en mi vida laboral y personal todo sigue muy incierto.
Después de poco más de tres años de haber dejado de trabajar en medios y de uno más en el actual empleo que tengo ahora, todo parece indicar que una vez más hay probabilidades de que quede desempleada. La empresa donde trabajo está siendo mal manejada a nivel procesos y toma de decisiones por las personas que se encuentran en esos puestos clave; pero a diferencia de esa racha de depuración profesional y personal que tuve hace algunos años (justo cuando empezaba este blog), hoy no me siento con miedo.
No soy hipócrita tampoco y es obvio que me preocupa no tener un sueldo fijo, pero como decía al principio, es muy contradictorio porque a pesar de la tormenta que se avecinaría -si eso sucediera-, siento que a nivel personal y espiritual, tengo mucho más armas con las que defenderme... Hay días que amanezco pensando en que tal vez mi ciclo ahí ya terminó, que salí de los medios porque mi misión es otra; que no he logrado encajar en ninguna empresa justo porque mi mentalidad ya no es compatible con la premisa que los negocios que me han dado trabajo tiene, y es precisamente esa; que como empleado trabajes más por menos sueldo y para atender los intereses de quienes dirigen, anulando por completo los tuyos.
Si miro a mi alrededor, mucha de la gente que conozco, trabaja así... Diario me cuentan de las broncas que tienen en su trabajo y mi idea es que si vuelvo a quedarme desempleada, poder autoemplearme, generar mis ingresos de manera independiente... La verdad me encantaría encontrar un trabajo donde más allá de ganarme la vida y asegurarme de tener cubierto lo que necesito, pudiera ayudar o al menos tener el tiempo para poder escribir, que sé que eso ha ayudado a muchas personas (en mi blog que si es público), y si es posible servir de apoyo a algunas instituciones y de voluntariado en las que he tratado de aportar mi granito de arena, porque me gusta mucho, pero sobre todo admiro profundamente la labor que realizan.
Quien sabe para donde me lleve el viento... No estoy preocupada, pero si atenta a todo lo que se me presenta, porque siento que he pasado la mayor parte de mi vida trabajando y estudiando y ya es tiempo también de darle más peso a mi vida personal... En ese aspecto sigo con la chica que empecé hace un año... Las cosas van bien, y de verdad quiero estar con ella, pero me gustaría tener por lo menos un trabajo estable y poder tener la inteligencia para poder generar más ingresos freelanceando (como lo había venido haciendo hasta hace apenas muy poco), porque aunque sé que para ninguna pareja las cosas son fáciles; sé que ese podría ser un buen comienzo para las dos...
Ella es mi motor en este momento y lo que me gusta es que después de todo lo que pasé (y que de alguna manera quedó plasmado también en este espacio), es el hecho de que no dependo de ella,
Sí soy feliz a su lado, hay mucha confianza y aprendo tanto de ella como ella de mi, pero nada es seguro y de alguna manera aprendí a disfrutar y valorar el estar sola, a quererme a mi misma y aceptarme tal y como soy, quizá por eso me he alejado de personas -algunas amigas de años- que cambiaron su actitud hacia mi cuando se dieron cuenta que era yo una mujer con una orientación sexual distinta.
Yo no tengo problema con eso, respeto mucho siempre las decisiones de cada persona, incluídas las de la persona que en este momento me acompaña en este trayecto de mi vida, del mismo modo que respeto las cosas en las que creo, y lo que amo...
Para algunos es egoísmo, para mi es simplemente tener ganas de vivir la vida sin importar lo que piensen quienes estén a mi alrededor, pues a final de cuentas nadie puede vivir por mi, más que yo misma...
Sabrá Dios que pase, pero sea lo que sea seguro lo contaré en letras y mientras trabajo en las cosas de mi que no me gustan, voy con los sentidos muy abiertos para no dejar de apreciar lo que la vida me pone en el camino y en ese proceso llevo mi corazón lleno de amor y mi alma repleta de sueños...
Escribir es una de esas cosas, así que mientras la vida se complica y descomplica, a disfrutar de cada instante, de cada suspiro, de tu respiración y la mía... Incluso de ti, que no te conozco y hoy has venido a leerme hasta aquí... Gracias por seguir acompañándome en este camino.

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