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Sueños diversos...


Me desperté a las 4:30 de la madrugada aproximadamente y como casi a diario. Entonces me quedé despierta un buen rato pensando en el sueño que tuve. Una noche antes me fui a dormir ya tarde, poco antes de la media noche del lunes que se convierte en martes y aunque ni siquiera estaba pensando en ella, fue La Tortuga Azul quien apareció en ese sueño que me tuvo despierta y reflexionando en medio del silencio y la obscuridad durante un buen rato.

No fue nada del otro mundo. Dentro del sueño ella y yo estábamos en una especie de reunión en la antigua casa de mi abuela materna. Había más gente y era una especie de tertulia porque había guitarras, Todos cantábamos, pero ella no me dirigía en lo absoluto la palabra, yo sentía que estaba enojada conmigo y en un momento yo tomaba una guitarra y le comenzaba a cantar una canción que no tenía ninguna especie de significado en especial, no lo hacía tampoco en tono romántico, era solamente para hacerla reír, que me hiciera caso y dar pie a que hablara conmigo.

Sinceramente no me afectaba ni me hacía sentir triste su indiferencia, era simplemente que yo quería que conviviéramos en paz, y quizá dar pauta a una conversación en buena onda, disculparme con ella porque ya ha pasado mucho tiempo y pienso que de alguna manera la sigo teniendo tan presente por todo lo que representó en su momento para mi y por el simple hecho de que se me hace mala onda que las cosas hayan terminado así.

En fin... Me desperté y me quedé un buen rato reflexionando al respecto. Siempre que pienso en ella, lo primero que viene a mi mente es que esté bien y que sea feliz, además de que le voy a tener un agradecimiento eterno, puesto que es a ella a quien le debo haber descubierto lo que realmente soy y lo que quiero.

Creo que lo más fregón de ese sueño fue darme cuenta que ya no me afecta nada relacionado con ella, y aunque en su momento si hablamos y medio pusimos las cosas en orden, a lo mejor me equivoco, pero a veces pienso que su actitud actual hacia mi es exactamente igual a la del sueño... No lo sé y no hay nada que yo pueda hacer al respecto, tan sólo me gustaría que todo lo malo quedara atrás y si alguna vez volvemos a hablar o nos llegamos a encontrar en otra vida, nuestra interacción sea de la manera más amorosa y pacífica posible.

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Después de ese sueño, estuve todavía como una hora despierta, iba a ser las cinco de la mañana cuando me volví a quedar dormida y lo siguiente que soñé es que iba a encontrarme con Fefi, otra gran amiga de hace tiempo y que juntas viajaríamos a algún lugar (no se definir a donde).

Ella estaba en el aeropuerto de la ciudad en donde vivo, había venido a alcanzarme y lo primero en que yo pensaba era en que luego de tantas horas de vuelo, seguramente ella estaría cansada y hambrienta y buscaba llevarle algo ligero para comer (pues ella tiene delicado el estómago).

El caso es que rumbo al aeropuerto, me llevaba Liz, una chica con la que trabajé en mi empleo anterior y además de ser buenas compañeras de oficina, surgió también una buena amistad.
No sé si nos encontrábamos por casualidad o de alguna manera acordábamos que sería ella quien me llevaría al aeropuerto, pues todo  lo que recuerdo es que de pronto ya íbamos a bordo de su auto, y a ella la acompañaba un muchacho que era su novio.

Liz en este momento no tiene pareja, y yo creo que en esa parte del sueño se proyectó mi deseo de que ella encuentre un buen chico que la quiera y la valore, porque ella es una buena mujer y se merece ser feliz. (tal como yo la veía en esa ensoñación).

Luego de eso y ya de camino al aeropuerto, la noche era demasiado oscura, de hecho mucho más de lo normal, Llegábamos entonces a una gasolinera y surgía un problema porque al momento de pagar los billetes eran de papel. Llamaban a la policía y todo parecía indicar que no llegaría a tiempo al aeropuerto, pero no sé en que momento ni que sucedía, todo se aclaraba y retomábamos el camino hacia el aeropuerto.

Ya en el punto de destino, Fefi estaba esperando en una de las salas de abordar, yo la veía y me dirigía hacia donde estaba ella, pero lo más extraño de todo era que dentro del aeropuerto todo estaba también muy oscuro, al igual que en el camino hacia allá y justo cuando yo me dirigía a reunirme con mi amiga para esperar ya el momento de subir al avión que nos llevaría no tengo ni la menor idea a donde, una extraña chica me llamaba por mi nombre.

Su apariencia era muy normal. Iba vestida de traje sastre, tipo los que usan los agentes de seguros, y aunque yo no la conocía, accedía a atenderla porque se veía que quería hablar conmigo de algo importante.

Después de presentarse me pidió que la acompañara, pues quería mostrarme algo. Aún había tiempo antes de que el avión saliera, así que dentro del sueño decidí acompañarla. Luego, ella y yo nos encaminábamos hacia uno de los pasillos contiguos a esa sala del aeropuerto y al cruzar hacia el otro lado de la puerta descubría que ella era La Muerte y la habitación o lugar al que habíamos entrado no era otra cosa que una capilla ardiente donde se estaba llevando a cabo mi propio funeral.

En ningún momento sentí miedo, ni hacia la chica ni al hecho de estar presenciando mi propio funeral. Más bien me daba curiosidad tratar de ver quiénes estaban realmente ahí, pero no lograba ver a nadie conocido. Sólo recuerdo que yo volteaba a ver a la chica desconocida (La Muerte), que seguía teniendo la misma apariencia y me limitaba a comentarle que no me gustaba ese funeral, pues era demasiado tétrico y sombrío.

La respuesta por parte de ella era lo más sorprendente, pues me decía que si quería podía cambiarlo. En un instante toda esa realidad se difuminaba de alguna manera y aparecía un equipo de personas trabajando una seguida de otra en un escritorio enorme donde había muchas computadoras, tal como si fuese una agencia de publicidad.

La verdad eso me resultó muy gracioso, porque yo me asomaba a la pantalla de uno de los muchachos que trabajaban ahí y comenzaba a decirle que yo no quería que mi funeral fuera tan solemne ni en una capilla tan lúgubre, y acto seguido ese "colaborador" de La Muerte comenzaba a esquemar en la pantalla de su computadora distintos escenarios que iban desde un sitio al aire libre hasta una especie de reunión familiar.

Ahí me desperté... Luego me volví a dormir y el último sueño nada tuvo que ver con este último. En las imágenes veía a unos niños molestando a una niña gordita con trenzas y pecosa como de unos 12 años, pero luego de algunos minutos de estarla molestando, la agresión se volvía mucho más violenta para ser por parte de unos niños y no quiero  realizar una descripción gráfica, porque considero quede ese tipo de cosas tenemos ya suficiente todos los días; tan sólo me limitaré a comentar que el incidente me llenaba de rabia y a pesar de saber el riesgo que corría, yo decidía intervenir para tratar de ponerles un alto, pues más allá del daño físico, sabía que el emocional -si continuaban-, para la niña iba a ser irreparable durante muchos años de su vida.

Eso fue lo último que soñé, y creo que no hay nada oculto dentro del significado de estos tres sueños tan diversos, puesto que son proyecciones de las cosas que quiero tanto para mi, como para la gente que para mi es importante y en el caso del último sueño, la niña no era yo,,, No sé es tal vez que ese tipo de cosas son tan frecuentes (por eso no veo noticias), y en lo personal me afectan mucho, porque no existe nada más vulnerable y frágil que la vida de un niño. 

Me desperté ya por ahí de las 7 de la mañana, y estuve pensando todo el día, sobre todo en el sueño de La Muerte y por esa razón lo quise escribir aquí... el término de la existencia es lo único seguro que todos los seres humanos tendremos y aunque si tengo una idea concreta de como me gustaría que fuera ese último encuentro con mi familia, amigos y gente cercana, eso tarde ya para seguir escribiendo y eso es tema para otro post que quizá otro día en un futuro no sé si lejano o cercano, quizá escribiré.

¡Buenas Noches!

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